Saturno llega a Capricornio: ¿éxito o felicidad?

-Claro, claro. Sólo cuando ofrezco vaticinios personalizados los lectores de este blog dejan comentarios; claro. ¿Y el resto del año, ah? ¡Igualados! Puro interés no más; ¡sí serán! –reclama mi ego con mucha risa mientras leo con deleite decenas de opiniones y pedidos serios en el Test sobre el 2018, que yo respondo en broma, obvio. Al final, preferí reeditar y sacar la parte en que ofrecía un pronóstico porque no paraban de llegar pedidos… E igual me emocioné con las respuestas al test completo de un puñado de lectores muy aplicados y valientes; un honor leer su honestidad…

Pero mi favorito es uno que pregunta sobre la “Felicidad”… -Mmm, supongo que esta lectora es nueva, de lo contrario no preguntaría si llegará para ella la felicidad en 2018 –pienso. -A no ser que sea bromista como yo; capaz que sí- digo en silencio.

Y no porque esté mal la pregunta. Para nada. Era tan común antes. Pero hace buen rato que no la escuchaba/leía; lo cual es un muy buen síntoma de crecimiento. Y ahora –cuando estrenaremos un tiempo tan concreto- está bueno revisarla.

Como muchos saben, me vine al sanador sur de Chile. A orillas de algunas zonas del lago Llanquihue y, por lejos, en el Todos los Santos la vibración es muy alta; los volcanes con los bosques resguardan y las aguas contienen con gran poder y pureza. Para mí este espacio es un rincón creativo que me reconecta y no deja de conmoverme. Aunque perdí la cuenta de cuántas veces vine, me vuelven a caer lágrimas de emoción y agradecimiento más de un par de veces en este viaje de dos semanas al sentir/saludar la energía de algunos senderos, bosques, frente a las aguas azules y esmeraldas, bajo el cielo amplio con nubes dibujadas…

Lago Todos Los Santos. Chile. Diciembre 2017

Vine a escribir las Predicciones 2018 para Emol.com, de paso publiqué las cartas astrales de los candidatos presidenciales que inicié en Santiago y terminé acá sentada en un buen café de Puerto Varas, di esta entrevista desde mi habitación en el ático del hostal, me reencontré con bellos amigos y, de la mano del sincrónico destino que nos juntó tres veces en el viaje, (re)conocí a una amiga guatemalteca –seguro ya nos vimos en otras vidas; además desde pequeña tengo conexión y señales con “Guate”, que en un viaje en 2012 corroboré- con quien compartimos sobre la energía de nuestras bellas tierras, con toda su historia y colores…

Este nuevo ciclo (2018 al 2020) trae un giro energético que iremos aprendiendo a vivir. Entre otras cosas, nos agarraremos -se supone y no todos voluntariamente- del bastón de Don Satur (Saturno) que entrará a Capricornio estos días. El 20 de diciembre, de madrugada. Comenzamos un tiempo muy distinto: se acabó el juego. La maduración que nos correspondió con él pasando por Sagitario (con más fuerza desde septiembre 2015 hasta ahora) implicó soltar expectativas, excesos de todo tipo, dispersión, creencias; también salir a la vida a experimentar en vez de opinar desde la ventana o quedarnos en los miedos y postergar. Nos aventuramos a una vida no eufórica sino verdadera, con todo lo que esto último implica.

¿Y ahora qué? El rictus de Don Satur arroja una sonrisa. Él vuelve –después de 29 años- a su casa para gobernarla con propiedad y –desde ahí- ordenará áreas muy importantes en nuestras vidas: el trabajo, los logros, el éxito, cómo nos instalamos en el mundo. Y un mega bono extra: el patriarcado!

Aunque tenemos tiempo para hablar de Saturno en Capricornio (tres años, ponte tú) este paso saturnino se notará mucho. Es un ciclo muy concreto. En las Predicciones 2018 de Emol agregaré más info e igual acá desde enero… Por ahora -y es lo que yo haré-, estas semanas entre las fiestas de fin de año, es recomendable sentarnos a sentir/ver en qué estamos personal y profesionalmente para definir -de forma simple, nada tan elaborado- qué necesitamos en concreto e ir por ello. Es decir, si lo que necesitas es descanso, pon en tu agenda una siesta, un masaje, tenderte en el pasto, levantarte más tarde un día, no hacer… Si lo que necesitas es un cambio de empleo, pon en tu agenda llamar a tal persona, actualizar tus datos y “ponerte en el mercado” laboral, revisar los anuncios… Y hazlo! Ahora! Comienza con calma y persistencia! Eso quiere Saturno en Capricornio. Con el codo apoyado en su bastón, da un solo aplauso estridente para que nos levantemos del sillón de la queja o la procrastinación y comencemos a generar una vida más plena. No hay prisa, pero tampoco hay tiempo.

A orillas del Llanquihue. Frutillar. Chile. Diciembre 2017.

… Volviendo a la pregunta de la felicidad, antes regresar a Santiago me siento muy feliz. De aún estar en el sur verdeazul y algo lluvioso, como también de volver. No me está pasando nada extraordinario. Al contrario. De hecho pasamos por algunas angustias/dolores familiares; y viví un par de frustraciones también. E igual la “felicidad” está muy presente. Sí, muchas veces hablé aquí de cómo el factor Hollywood y Disney distorsionó en nosotros -ahora cada vez menos porque estamos más grandes; es parte de la elevación de consciencia- la noción/vivencia de la felicidad, donde muchos esperan algo perfecto/brillante que dura para siempre, o algo donde el dolor no está, o donde hay luces de colores, o que llega de un día a otro y que depende de algo -hechos o personas-  externo… Bien lejos de eso está la Vida y la Felicidad que ella nos regala constantemente que, aunque sea un mega cliché, es tanto más simple que lo que imaginamos: encontrar libre tu mesa preferida en el restaurante favorito, que justo alguien te ofrezca la info o la ayuda que necesitabas, sentir la brisa en medio del calor, encontrar algo que buscabas, que te invite a comer alguien a quien quieres o al menos te cae bien , recibir y dar amor,  mirar el atardecer, sentir la risa de los niños, dormir en una cama que te cobija perfectamente, caminar entre los árboles, encontrar dinero en un bolsillo, llegar a tiempo cuando pensabas que no lo harías, entrar a tu casa y sentir calma, saborear la fruta dulce en verano o la sopa precisa en invierno, brindar con los que quieres, que el sol se asome entre las nubes, tener espacio para ti, que alguien te sonría en la calle… Y una lista infinita de pequeñas situaciones pueden ser grandes hechos que te hagan profundamente feliz cada día…  Y muchos, dado el mundo que construimos los últimos siglos,  pueden tener enredada la felicidad con el éxito…

Pero desde este 20 de diciembre y por tres años, podremos nutrir mucho ambos conceptos, depurarlos y -lo más importante- reconstruirlos  y hasta unirlos, porque hace rato que estos dos  “se venden por separado”…  Ahora, cada uno de nosotros podrá hacer su viaje de investigación  y su propia resignificación, e igual a nivel colectivo viviremos un ajuste, en especial del concepto de éxito profesional y de “ser exitoso” -Mmm-.

Montañas de la Patagonia chilena; noviembre 2017.

Nos despedimos de los años de Saturno en Sagitario, que nos regalaron menos gula (de todo tipo) y más sentido de Vida… Ahora abrimos -quizá hasta con algún remezón terrestre estos días- el portal hacia las montañas capricornianas para construir de forma más sólida junto a Saturno una Vida más real, sabia y consistente donde ser feliz  sea una práctica y no una utopía… Ya comenzamos!

Anuncios

LAS CARTAS ASTRALES DE GUILLIER Y PIÑERA

Una mirada al mapa astrológico de los candidatos presidenciales chilenos

LAS CARTAS ASTRALES DE GUILLIER Y PIÑERA:
DOS DESAFÍOS DISTINTOS ANTE UN DESTINO COMÚN

Gracias al porcentaje “sorpresivo” de la candidata capricorniana/escorpiona Beatriz Sánchez, la incertidumbre quedó en el aire y ahora se miden el Piscis/Aries Alejandro Guillier con el Sagitario/Acuario Sebastián Piñera en una segunda vuelta muy transformadora para Chile. Acá revisamos cómo son estos dos candidatos desde la astrología y qué momento atraviesan.

Estimadísimo pasajero habitual de este blog, las señales de la vida quisieron que yo publicara esto aquí y no en otro sitio. Si no le gusta el tema, pase de largo. Si es nuevo por acá y no cree para nada en la astrología u odia cualquier cosa que se le parezca, no sé si sea necesario que continúe. Pero si es curioso, siga. Y si usted conoce de esta disciplina y además le interesa la política, avance no más. Aquí vamos.

Me imagino a Sebastián Piñera de niño como alguien muy inquieto, deportista, valiente, comunicativo, brusco, inagotable. Con Luna en Aries (ímpetu constante), el Sol en el ascendente y mucho Sagitario, lo suyo nunca fue el bajo perfil ni la calma; sin embargo, cultivar un poco de esto le daría la gloria. Igual, mucho de su carácter viene de su madre (esta Luna), una energía emocional nada contenedora sino vehemente, que lo “entrenó” para dar más y no decaer, que –al igual que él- no valoró la posibilidad de fragilizarse ni la autocrítica como partes necesarias de la vida. Y, mientras muchos reprochan o envidian su riqueza, su carta muestra que la abundancia era de destino en su vida desde joven: Venus está unida a su Júpiter, ambos rigen el dinero y las comodidades, por tanto ,‘la trae’, ‘se le da’ sin articularlo demasiado.

Alejandro Guillier, por su parte, de pequeño se ve más introspectivo, intelectual, curioso, impulsivo, con gran fortaleza emocional ante las crisis, pero con poca voluntad para persistir (Saturno, la estructura, se le “disuelve” junto a Neptuno: confusiones), lo cual podría haberle traído una cuota de desconfianza, como también de depresión o melancolía para mirar la vida, en parte vinculada a una madre tajante (Luna en Escorpión) y a un padre algo ausente pero muy inspirador. Con el Sol en Piscis en casa doce (introversión) y varios planetas en casa ocho (situaciones desafiantes), no es su tarea primordial dirigir, sino que la vida lo ha puesto en ese rol y él ha desarrollado habilidades que no le son tan naturales o cómodas, pero que su Plutón (poder) en Leo (liderazgo) disfrutan, además de varios planetas en Aries que lo instan a vivir desafíos cada tanto.

Obvio que si ambos hubieran compartido de chicos, Piñera habría ideado y comandado los juegos, mientras que Guillier lo habría seguido con entusiasmo, le habría ayudado a que les devolvieran la pelota si se les iba al patio vecino y se habría sentido incómodo o solo porque probablemente el pequeño Sebastián al rato o sería el ganador o se habría ido a otro juego más riesgoso o entretenido, pues se aburre rápido de todo, su energía suele estar en el futuro y en los retos. Él no conoce el miedo.

Pero ahora están grandes y, aunque claramente superaron distintas condiciones iniciales, cada uno tiene sus desafíos y virtudes que hoy –a propósito de una singular segunda vuelta que rompe con los patrones electorales chilenos de las últimas décadas- resulta interesante mirar con ojos astrológicos.

Pasión versus prudencia

Si Alejandro Guillier (del 5 de marzo del ’53; tiene Sol y ascendente en Piscis, con Mercurio muy presente) viniera a mi consulta le diría que efectivamente es una de sus tareas y destinos la comunicación, que se realizaría bastante en la escritura –incluidos los guiones de suspenso-, en editoriales, en psicología, en los análisis de masas, en la asesoría a personajes públicos o en la diplomacia; que el rol de senador lo identifica mucho dado su Medio Cielo en Sagitario (interés y vocación ligadas a filosofías, política, legislación). Que es necesario que viaje y ojalá a solas un rato, pues requiere –cada tanto- encontrarse y retomar la inspiración a través de estar consigo mismo. Le hablaría del desapego que ya conoce de pequeño a través de experiencias drásticas y que le corresponde practicar como tarea del alma: más flexibilidad, soltar lo que no se da, aceptar y empezar de nuevo. También me detendría en cómo maneja la rabia (Marte incómodo y varios planetas en Aries), pues se le arranca, se vuelve hiriente y defendido pese a ser –secretamente- muy sensible y empático. Y no sólo eso, este candidato –con varios planetas en casas de agua- es muy intuitivo, pero tiene que aprender a creer más en este don, porque cuando le hace caso sólo a su mente se pierde y atrae a socios o situaciones muy demandantes. Además, su Júpiter (profesor) en tensión a Plutón (control) pueden volverlo dogmático. Por lo mismo le diría: ¿Haces deporte? Porque te hace bien drenar intensidad: botar rabia, miedos, hastío. Eso te revitaliza y te da más claridad en tus decisiones-. Para complementar esto agregaría que una de sus paradojas -todos las tenemos, ¿no?- es que él tiene bastante fuego (chispa, ímpetu) en su carta pero dada su Vesta unida a Quirón (el fuego interno está “herido”, dolido) puede no sentirlo tanto o los demás no verlo; él tiene un pendiente con la pasión; buscarla y encontrarla en alguna actividad e interés –no necesariamente profesional- le otorga poder personal y más sentido de vida, aunque puede que la crianza de los hijos ocupara -en su momento- mucho este espacio. Es que a Alejandro Guillier le gusta la intimidad, se ve muy reservado en torno a sus emociones, en especial a sus temores y dolores; resguarda a los suyos, podría volverse algo celoso y valora mucho a sus cercanos; pero quienes logran acceder a lo que de verdad siente no son muchos.

Si continúo con el ‘juego’, al tener a Sebastián Piñera (del 1 de diciembre del ’49) en lectura, no me detendría mucho en los deportes porque obviamente debe hacerlos y además los necesita, son parte de él; tampoco en la pasión porque la tiene en exceso con Júpiter, Venus y Vesta en conjunción, por tanto algunas de ellas son los viajes, aprender, enseñar, prosperar, ganar; necesita sentirse vivo. Le diría que habría sido un gran aviador y que, de haber conocido a la ‘señora’ Paciencia, podría haber sido el Steve Jobs chileno -podría, dije-. Con él profundizaría en dos temas muy evidentes en su carta: cómo se presenta ante los demás y en su sistema nervioso. Sobre esto último, seguro él ya sabe que tiene un síndrome de Tourette o algo similar (en varios años de astróloga, he tenido a unos tres consultantes con esta afección y todos poseen dos rasgos marcados dados por la energía acuariana: son muy inteligentes y obsesivos a la vez). Con un Urano (planeta de Acuario, electrizante, que vibra en originalidad, vanguardia, libertad) muy protagónico, la mente del ex Presidente es rapidísima, brillante, futurista y muy creativa; pero la conexión emocional falla y el cuerpo acusa este vacío mediante tics, lapsus y el descontrol de algunos movimientos. Por lo mismo, le diría que incorpore más música –uno de sus talentos no usados- tranquila, baños de tina o natación, junto con ir más lento, aunque probablemente esto sería mucho pedirle; pues no es para nada su naturaleza. ¿Sobre el primer tema? Con Sol (brillar), Mercurio (mente y habla) y Quirón (rechazos y carisma) en el ascendente, él se nota, llena el espacio, lidera innatamente, viene a entusiasmar al resto; pero no mide ni su fuerza ni el impacto que causa. Es demasiada energía que llega de forma ‘pesada’ a los demás; por tanto invade y presiona. Tiene que aprender a regularse, a observar y sentir el ambiente antes de actuar y de hablar; las palabras prudencia & mesura debiera tenerlas de protector de pantalla en su celular. Ahora, él no tiene esta intención, no se da cuenta de su efecto; seguro se hizo más consciente de esto con su paso por la Moneda porque lo de él no es el trabajo en equipo sino el ejercicio de la autoridad de forma individual (Plutón en Leo en el Medio Cielo provoca gran afán de poder, don de mando, con una cuota de humor, excesivo control y también eficiencia; obvio que le cuesta delegar) con algunos colaboradores que lo admiran y temen a la vez. Este ascendente tan habitado causa cierta antipatía también, ante la cuál él es muy ‘resistente’ pues –al igual que el padre; el Sol y Saturno en astrología- no conecta mucho con el dolor ni con la vergüenza; lo cual puede ser positivo para algunas cosas –de hecho él no es rencoroso y siempre puede volver a pararse- pero no muy sano, además de mal visto en un país como Chile (con bastante Virgo y Saturno –orden, desconfianza, forma- en nuestra carta) que se fija en los detalles, tiende a la timidez y resiente a quienes tienen mucha personalidad como Piñera, a quien le sobra desparpajo y –con tanto Sagitario- le falta tino.

Desafíos muy distintos

Mientras Piñera es un eterno adolescente, Guillier fue siempre un viejo chico. Ambas formas tienen sus cualidades y, si no estuvieran en estas lides, serían buenos compañeros o amigos porque gozan discutir ideas y plantearse un mundo mejor; siempre les interesó lo colectivo; hasta podrían formar una gran fundación en torno a educación, cultura o temas internacionales. Pero ahora están en momentos muy distintos: el primero ha madurado y el segundo ya practica más flexibilidad.

Los últimos dos años Saturno, planeta exigente y sabio, le puso severas pruebas a Sebastián Piñera, gracias a las cuales aprendió –en su estilo- a ir más lento y ser algo más paciente. Guillier también vive temas saturninos con su trabajo (esto lo llevó a ser candidato), pues este planeta tan concreto siempre trae bajo su brazo las palabras responsabilidad y desafíos; e igualmente Quirón y Neptuno lo mueven mucho ahora (desde mediados de 2016 y hasta 2019): su salud física-emocional y su seguridad personal están bajo la lupa. Antiguos complejos, incomodidades, poca vitalidad, dolencias y muchas dudas pueden embargarlo hace un rato, donde el ser candidato parece no ser un traje a la medida. Al contrario, ahora él está obligado a trabajar en su autenticidad, en escuchar qué quiere su alma, en expresar sus verdades, en sopesar cuánto arriesga lo que ya construyó en lo personal y público: ¿vale la pena esta mega empresa de ser candidato y Presidente? Probablemente esta pregunta le aparezca en el silencio de la noche, en sueños, frente a críticas, a rechazos y a cúpulas políticas antiguas que le muestran la oscuridad del ego (Júpiter en su casa ocho le revela manipulaciones).

Desde todo su fuego, Sebastián Piñera no tiene tema con la autenticidad, al contrario. Ahora él trabaja el discernimiento. Neptuno (energía difusa, engañosa) le pide que vea bajo el agua, que no crea todo lo que le dicen o prometen (ya le pasó con las encuestas), que no confíe demasiado en sus socios, que se detenga a seguir más su instinto, que afirme a su Sagitario (exceso de optimismo) y que con los pies en la tierra construya, porque Plutón le dará la capacidad, aunque desde abril lo cuestionará emocionalmente, con limpieza de relaciones y pruebas en la familia, con las cuales podrá profundizar en su forma de vincularse.

Y el ganador es…

Si hablamos de alcanzar el triunfo este 17 de diciembre, Piñera tiene buenas opciones de convertirse en Presidente pero en un escenario muy distinto al de 2010: Saturno no quiere que sea popular sino Sabio -con mayúscula-, en especial en lo económico. Ahora que “Don Satur” entrará a las tierras de Capricornio (estructuras financieras), él tiene la posibilidad de ordenar, de lidiar con la restricción que vivirá Chile –sí, más allá de quién gobierne, la palabra crisis rondará por acá y otros rincones– de forma bastante ordenada y eficaz. Por lo tanto, tiene que dejar de buscar aplausos –gran tema en su carácter dado su intenso ascendente de fuego- para centrarse en instalar cambios productivos y sólidos; ni ‘ofertones’, ni medidas parche ni bonos varios; y él con su propio Saturno unido a Marte (no rehúye el trabajo duro y tiene gran capacidad de ejecutar) en casa once (espacio colectivo y de los grupos) puede lograrlo. Entonces, este eventual segundo gobierno no es para que él se luzca, sino para que ejerza un rol serio donde Chile diseñe una nueva organización. La pregunta es si entenderá esto último.

¿Y las opciones de Guillier? También las tiene. Eso es lo especial de esta elección: efectivamente cualquiera podría llegar a La Moneda; no hay nada tan marcado en sus cartas. En el caso de este periodista y senador, Urano conjunción Venus hace meses le exige que haga cosas osadas, que renueve su vida, su imagen; que se atreva. Y así lo hizo al presentarse de candidato, ¿no? Ahora, Saturno despidiéndose de Sagitario en su casa de metas y carrera lo tiene a prueba en su vida pública; no quiere que se distraiga sino que persevere, también le pone sus miedos y debilidades en frente para que los trabaje y los trascienda. Y algo importante: quiere que revise qué sembró los últimos siete a ocho años porque ahora cosechará; si sus bases fueron sólidas y coherentes, la Presidencia puede ser un gran reconocimiento, pero si no ha hecho las cosas bien, ‘Don Satur’ con su bastón lo corregirá y puede hacerlo vivir un gran freno, como también trabajar seriamente en su liderazgo pues –de ser Presidente- tendrá que ordenar el gallinero con altura, sin soberbia y ésta es un tema en su carácter público (no en el íntimo). Aquí está la sorpresa del pisciano Alejandro: él no tiene gran afán de poder, pero sí de respeto a sus ideas y, de ser Presidente, puede dejar callados a sus colaboradores y golpearles la mesa. Mientras muchos ven “peligro” en quienes lo acompañan, su carta muestra que sus socios debieran prepararse pues pueden ser ellos los más afectados.

Como vemos, en ambos el destino de ser Presidente puede concretarse, pero desde retos muy distintos e igual les corresponde crecer interiormente –amén- antes que sólo querer el triunfo; como también cuidar su salud física y emocional. A los dos les faltan habilidades personales y públicas que pueden desarrollar; claro, si conectan con más humildad, con sus talentos y con el bien superior de Chile -¿será mucho pedir?-. Porque más allá de quien gane, al mirar la carta del 17 de diciembre en sí, lo que se asoma es una gran transformación (Plutón, energía drástica, en el ascendente) para nosotros, en la cual dignificar el uso del poder en cada uno en el día a día (en especial en nuestros trabajos y el trato a los demás) y en las autoridades en vez de rebajarlo o apoderárselo es una de las tareas que nos corresponde asumir como país, pues pagaremos caro los gestos de egoísmo en tiempos donde todas las verdades salen a la luz (Júpiter en Escorpión seguirá destapando oscuridades) y Saturno en Capricornio –hasta 2020- nos obligará a limpiar y reorganizar todo lo económico aquí y en el mundo con nuevas estrategias. Por tanto, la tarea para el nuevo Presidente es más que desafiante: habrá que conjugar calma, astucia, responsabilidad, nada de improvisación y una buena cuota de solidez personal que le permitan construir un país más armónico en un planeta convulsionado… Que el cielo los guíe y ellos escuchen!

Mafalda elecciones chile

Fin de 2017: Escuchar al alma para renacer

Después de un muy buen día, con trabajo tranquilo, sabroso almuerzo conversado bajo los árboles, la tarde libre con bellos gestos de amor acompañados de mucha risa, reflexiones y hasta compras, y con el cuerpo bastante cansado dada la agenda de la última semana; al llegar a casa voy a ver a nuestra amiga/familia Mary y… No está. Nos dejó; completó su ciclo de crisálida y emprendió su vuelo liviano a su nueva vida… Le había dejado por la mañana la puerta de la cocina abierta porque noté que estaba distinto su “nido” la noche antes… Me da emoción y vuelvo a sentirme honrada de tenerla en casa… La despido en silencio con gran alegría.

En estos días fui comprendiendo mejor el mensaje que me -nos- trajo. Es decir, si usted, ilustre lector, leyó el post anterior, le cuento que la señal también le toca. Aquí no hay ni media casualidad aunque todavía existan algunos que crean lo contrario… Entre otras cosas, mi querida vecina Ceci, con quien nos hemos acompañado en varios momentos, vive un doloroso duelo y nos volvemos a encontrar para darnos el abrazo y la conversación -aunque breve por ahora- de corazón.  Por otro lado, varios consultantes de carta astral están en búsqueda -algo dolorosa y angustiante por momentos- de su vocación; lo cual es un buen signo de estos tiempos: tenemos que hacernos caso y dedicarnos a algo que nos guste o represente más, no necesariamente que nos encante, pues muchos tienen que aprender a explorar antes de encontrar, pero a quienes han elevado consciencia les corresponde trabajar en algo que les dé más sentido… Por lo mismo, es bueno mirar con otros ojos si la incomodidad, las dudas, o el hastío se han hecho presentes en tu trabajo o estudios, pues la Vida -y tu alma- te está ayudando (mediante obstáculos) a comenzar tu propio paso a crisálida…

Yo también estoy en un proceso transformador con mi oficio de astróloga, profesora y conferencista, donde se me pide ir a situaciones y lugares que me desafían, pero ya puedo entender que mi comodidad no es tema ahora sino entregar otro conocimiento y herramientas más allá de si yo quiero o me gusta… Y las alas de mariposa me recuerdan la alta vibración en la que tenemos que estar para sortear las pruebas de cada uno… Los guías también me soplan que ella nos recuerda que todo está en cambio y hay que dejar ir en estos tiempos…

Como lo compartí hace unas semanas en radio Ventisqueros y Santa María de Coyhaique, sur de Chile, ciudad patagónica donde haremos el Taller de astrología el 1 y 2 diciembre (acá la información, si quieren participar o difundir), esto de ser astróloga no es algo que se me ocurriera a mí ni que me fuese cómodo al principio -a ratos, todavía no termina de serlo, de hecho-. Fue un mandato de la Vida, que decidí seguir. Algo que tuve que descifrar, aceptar y que disfruto mucho pues tiene gran belleza, bondades y poderoso sentido. También es algo que recordé porque lo traigo de otras vidas, si no, no me explico la fluidez y lo rápido que se instaló en mi quehacer… E igual no es algo que yo quise en un inicio; encima significó lidiar con oscuridad alrededor, rechazos, egos densos, incoherencias, conocimiento antiguo que no me hacía ni medio sentido, agresiones, plagios (hace poco me mostraron uno del post escorpiónico; en fin, como dije ahí mismo: mejor me río), burlas, envidias, etc. Los humanos somos tan paradójicos, ¿no? …Claro que igual siempre hubo en este camino -hasta hoy- mucho amor pulsando en todo, aprendizaje constante, grandes satisfacciones, entrega, protección y tranquilidad…

Entonces, pese a todo, el llamado del alma pudo más. Y en estos tiempos se nos permite escucharla más que antes. Ella -el alma- habla a través de señales, sincronías, símbolos en sueños… Escucharla, además de divertido (ella es muy chistosa a ratos), resulta una gran aventura. Porque a veces a ella se le ocurre, por ejemplo, llevarte a una situación dolorosa para que se abra algo nuevo en tu vida, o aprendas a recibir ayuda… El alma tiene un lenguaje bellísimo y sabio que no resulta -a veces- muy agradable para nuestro ego (mente&emociones), al cual le gusta tener control y explicación de las situaciones… En cambio el alma llega y te dice: esta relación ya no es sana; este trabajo ya cumplió su ciclo; no has escuchado a tu cuerpo; tienes este tema pendiente; quédate quieto; actívate; practica paciencia; genera disfrute; abre tu fragilidad; usa tu poder… Y ahí no más teje sus hilos para llevarnos a una situación que cambie nuestras circunstancias y nos permita escucharla… No siempre le resulta esto último, pero ella no hace juicios…

Y ahora, cuando casi cerramos más de dos años con Don Satur (Saturno) en Sagitario, que nos hizo detenernos precisamente en el sentido de nuestro paso por aquí -por la Vida, por este planeta- y de lo que hacemos, en -precisamente- la vocación, en cuánto cultivamos el espíritu, en el entusiasmo -desmedido o ausente- que ponemos en nuestra vida, en la gula -ya sea con la comida o el consumo, entre otros aspectos- que se nos arranca, en el aprendizaje de materias nuevas más conectadas y de lecciones personales… Podemos revisar nuestro presente y permitir que, poco a poco, de aquí a abril 2018, nos vuelvan a salir las alas que por un rato estuvieron guardadas o atascadas… Ya nos morimos (en especial los últimos tres años, con cambios/desafíos notables). Ahora renacemos como seres más simples, livianos y despiertos a la vez… Bueno, no todos, pues hay muchos que tienen que contrastar -les corresponde- y pueden sacar lo peor de sí mismos y de la humanidad a pasear para hacer peso a la nueva energía que ya instalamos y que no tiene vuelta atrás…

Pero aquí vamos, con incertidumbre (en Chile, como en muchos países, con las recientes elecciones, esta sensación está en alza; excelente terreno para practicar flexibilidad y aceptación) y revolturas a cuestas, pero también con fuerza renovada, con más verdades personales y colectivas que nos permiten soltar lo antiguo y hacer nuestros propios caminos con certeza de estar guiados no sólo por nuestra alma sabia e intacta sino además por la energía colectiva -del Todo que somos y conformamos- que está en el final de su crisálida como nosotros, que nos abre oportunidades muy distintas a las de otras décadas y también respuestas profundas si estamos abiertos a los nuevo… Estos tiempos  nos recuerdan: experimenta, a eso viniste, a jugar, a vivir; nunca nos equivocamos, siempre aprendemos y aunque nuestros miedos o críticas frenen el flujo de la Vida, ella está ahí siempre abierta para acompañarnos…

Equinoccio marzo 2017: cultivar e irradiar amor

Aunque esta nota sale ya pasado el equinoccio, acá está:

Obvio que el Sol no pide permiso para entrar a ningún lado.  Simplemente se instala, encandila, vivifica y sube la temperatura a donde llegue. Y ahora, la pasada madrugada de lunes 20 de marzo, él abrió la puerta de la rueda zodiacal, se despidió de las aguas piscianas e ingresó con todo al fuego ariano, desde donde inaugura -con bombos y platillos- el año astrológico, fecha que nos llama a despertar…

El equinoccio, momento mágico que tantas culturas reconocen, es un empujón de energía y,  aunque varios cercanos no quieren escuchar esta palabra (empuje) porque están sobrepasados con los remezones del último eclipse, eleva la vibración en nosotros para ejecutar temas pendientes, revitalizarnos y jugar más

Cuando las cosas se nos ponen cuesta arriba es -en gran medida- porque hemos olvidado jugar, entretenernos con lo cotidiano, ver más allá de lo literal, sorprendernos, agradecer lo pequeño y lo grandioso, reírnos, gozar… A todos nos pasa y el sistema lo promueve mucho porque así gastamos y producimos más, nos tomamos todo muy en serio, junto con quedarnos en creencias pesimistas y fijas, con lo cual tenemos más disposición a enfermar … E igual hay momentos -y vidas- donde nos corresponde sintonizar con esta energía más rígida y pesada para experimentar cómo es estar en eso y luego salir hacia  algo más armónico…

El Sol en Aries juega, va, siente que puede, es bruto, intrépido, pasa rápido sin asimilar demasiado y es bastante egocéntrico, como los niños cuando están en esa edad en que creen que todo es de ellos y no tienen problema en quitarte algo de las manos o reclamar… Pero este equinoccio no es sólo ariano. No es sólo activarnos, atrevernos y abrirnos camino a nosotros mismos. Esta vez hay varias entregas que hacer, una meta al menos por la cual trabajar para realmente conquistarla, asuntos antiguos que sanar (incluida nuestra querida autoestima y la relación con el noble cuerpo físico que elegimos para habitar esta vida y planeta)  y hasta dineros que potenciar… ¿Todo esto en tres meses? Y en menos, porque el tiempo actual es una ilusión, así que manos a la obra ya, ahora. Pero sin correr; esto es algo clave.

Equinoccio 2017 desde Santiago de Chile

Por supuesto que como esto es un portal, el equinoccio (y también los solsticios), que trae al liberador otoño -en nuestro sur, primavera en el norte- lo primero que nos dice es: stop. De los acelerados y ansiosos no es el reino de los cielos, así que lo primero es respirar y detenerse estos días para atravesar este portal con ‘honor sonriente’  y asimilar la energía de las últimas tres semanas y de esta -hasta el martes 28- en especial. Y lo atravesamos con la energía de Piscis potenciada de fondo, por lo tanto, el ritmo es cadencioso, en flujo y mágico. Este otoño/primavera podemos proponernos bailar más (hasta Venus lo hará con el Sol y la Tierra este fin de semana), escuchar música, conectar con el agua, ver a todos los seres como una parte nuestra -sí, a todos, incluso a Donald Trump, ponte tú, ¿o acaso nos creemos superiores a él y a otros? ¡Ja!- , ir más al cine, usar más la inspiración para movernos y… Ofrendar. Ya lo decía: hay entregas por hacer. Desde donar ropa o cosas que no usemos, hasta dejar de criticar (o cualquier hábito que baje nuestra energía), entregar dinero o tiempo, invitar, aceptar pérdidas, etc., lo que sea, pero nos toca soltar… Y Juno nos ayudará a hacerlo con más fortaleza. También tendremos que tener los pies bien puestos en esta bella Tierra porque podemos estar algo ensoñados e irritables! y no ver bien lo que la Vida quiere mostrarnos. Será necesario revisar más la información y motivación detrás de lo que hagamos y recibamos; encima ya se acerca Mercurio retro

¿De uno a diez, cuánto nos queremos? Eso nos pregunta este equinoccio y los meses venideros. Pregunta que nada tiene que ver con vanidad, sino con autocuidado, con amor interior. Estos días, algunos cercanos que están frágiles o enfermos insisten en no descansar ni pedir licencia; yo misma, me observo quedándome hasta tarde en vez de dormir y permitirle a mi cuerpo reposar… El escucharnos y cuidarnos es más que un arte en esta encarnación, es una práctica diaria y ahora tendremos varias lecciones que aprobar de la mano de Quirón y Palas, sabios y detallistas maestros de la astrología que nos enseñan con dolor y pragmatismo a conocer nuestra sensibilidad, a respetarla… ¿Para qué? No sólo para caminar con más alegría en lo de cada uno, sino también para generar relaciones donde damos y recibimos en clara armonía. Todo lo que hacemos en nosotros y lo que somos se irradia, ojo.

Desde arriba, sentados y el ceño algo arrugado, Saturno (papi) y la Luna (mami) unidos elevan la vara y nos proponen un viaje de dos semanas (de aquí a mediados de abril) donde definir qué queremos lograr en lo personal y laboral en este ciclo. Basta con dos planes simples, nada exagerado, pero sí algo concreto. Esto puede sonar entretenido, pero muchos sabemos que a veces nuestra mente puede aterrarse ante la idea tanto de definir como de realmente llegar a una meta. Así que ambos, nos regalarán toda la luz de nuestros ancestros: es tiempo de valorar y tomar los talentos de padres, abuelos y de nuestro clan completo para caminar con más poder y menos miedos… Es bueno ahora revisar qué tomamos de los ancestros y también qué actitudes/creencias ya no nos sirven para soltarlas con amor, sin rechazo (en especial  las de sacrificio, escasez, búsqueda de protección, miedo al fracaso; pues no son parte de esta era y de este tiempo que nos pide consciencia!)

¿Algo más? Sí. Esto de la autoestima se refleja también en nuestra relación con el dinero y la prosperidad. Venus retro nos tiene revisando ambas materias (amor propio y finanzas), así que varios temas pueden saltar. A muchos les tocará por fin autofinanciarse en vez de seguir en dependencia de alguien cercano (incluida la pareja y los padres, obviamente); también cobrar asuntos pendientes, negociar mejor, respetar el precio de nuestro trabajo, revisar abusos de un lado y otro, decidir inversiones, sentir nuestro valor interno y externo… Y a todos nos corresponde hermosearnos en vez de empobrecernos más allá de lo que tengamos o no en la cuenta del banco. Es momento de enriquecernos desde el corazón hacia lo material y eso también pasa por una de las palabras mágicas de este año, puesta en las Predicciones 2017 y en  el último post: Disfrutar!

Y aunque acá con el otoño el Sol parece esconderse y acortar los días,  las propuestas energéticas de este equinoccio pueden provocar que irradiemos más luz si las practicamos un poco, como juego, cada día. Sí, el hacer un gesto de amor hacia nosotros (reconocernos un logro, celebrar, bajar la autocrítica y la autoexigencia, decir que no o que sí desde la consciencia, escucharnos y hacernos caso, descansar, iniciar algo que queremos o un cambio que antes postergamos, soltar discusiones de baja vibración, comprarnos algo o darnos un gusto que deseamos y agradecer el poder hacerlo, ponernos (o sentirnos) más guapos, aceptar regalos o elogios… ) sin duda se reflejará en nuestro ambiente y se irradiará al Todo bellísimo y perfecto que somos. ¡Feliz otoño y primavera 2017!

Saturno despierta: practicamos sabiduría con humor

Después de almorzar, las chicas de la mesa de atrás hablan de signos zodiacales y luego sacan un oráculo que acaban de comprar. No pongo demasiada atención a lo que hablan ni miro de qué se trata porque no me llama, pero me da risa que justo cuando una de ellas menciona que el ex novio es Acuario, yo figuro poniendo las líneas del horóscopo semanal para este signo, que unos minutos después envío a Emol para que lo publiquen el martes y entonces pongo atención a su conversa.  Ahí están las señales de la vida y sus eternas sincronías… Porque también pienso en la Luna llena y el eclipse (no todos están de acuerdo de si es o no eclipse) que nos espera en este signo, ahora el 18 de agosto que, sin duda, traerá sorpresas, cierres de etapa y un llamado a ser auténticos, a liberarnos e innovar en nuestras vidas y proyectos. También puede traer bastante limpieza de nuestros vínculos amistosos por un par de meses…

Señales, como la noche anterior en que antes de dormir pido a mis guías que me muestren en qué parte del proceso intro que me han pedido hacer estoy (literalmente me mandaron a descansar en mi camino, hace varios meses; a no hacer, dar menos energía, conectar con la rabia y soltar creencias de la vía de consciencia que muchos hacemos años ya, algunos desde que nacimos). Entonces, sueño con una osadía del nuevo integrante de la familia: Merlín, un perro chascón, muy chispeante, dulce y fiero a la vez; adoptado luego que se perdiera por aventurero, parece, y que ya está más que instalado entre nosotros recibiendo y dando amor. El sueño me da la clave y me río porque la última vez que pedí una señal sobre esta etapa -en marzo- me mandaron una canción de Salvatore Adamo (!!) que escuché y ‘vi’ al amanecer; luego tuve que buscar la letra para captar todo el mensaje… Cosas del lenguaje del alma, que es tan rico, sarcástico a ratos, misterioso, genial y certero. Claro que esa vez no sabía si reír o llorar porque estaba muy al límite y con angustia nivel 8 (de 1 a 10); ahora ya -desde la entrega y la experiencia- me encojo de hombros y digo: ok, ya entendí; gracias por el mensaje. Fin del asunto, chiquillos-.

La bella Jopi y sus ilustraciones conectadas

La bella Jopi y sus conectadas ilustraciones

Y recién esta mañana luego que una chica suspendiera su lectura, cosa que siempre intuí pues ya había venido equivocadamente la semana pasada cuando le tocaba ahora y la sentí descentrada; esta vez me suspende porque está enferma. -Sí, no es tu momento de recibir información, es tiempo de cuidarte; descansa -le digo. Después salgo feliz por mi rato libre a pasear y desayunar. Pero al encender el teléfono, tengo una llamada de una amiga que trabaja muy cerca y está sobrepasada. Como ella -a diferencia de otra gente- no está en la víctima y le cuesta mucho abrirse, le digo: ya, ¿y tienes tiempo de desayunar?, pero con sol porque necesitamos luz, na’ de sombra-. Me responde que sí y nos vamos a tomar chocolate caliente (yo, realmente; ella sólo toma agua pues no siente ganas de nada más) con el sol en la espalda en un café y logra contarme la angustia que siente por su hija que está adolescente y viviendo una “injusticia escolar”, con todos sus cuestionamientos como mamá separada… Qué bello es cuando compartimos y cuando el alma se muestra, se expresa, mientras el ego confía; logra comprender el momento en que estamos y, entonces, más allá de la pena y el miedo, aceptamos, activamos nuevas miradas y herramientas para vivir lo que nos corresponde en ese momento…

Luego de nuestra conversa para compensar me voy a un parque un rato antes de volver a preparar la segunda carta astral del día y le pido a la naturaleza que me devuelva energía y que se lleve todo peso y desgano; que, por fa, recicle; que me ayude a continuar la semana… En eso, se me cruza la energía de Don Satur (Saturno, el planeta de tierras capricornianas pero que estos años anda por fuegos sagitarianos) y recuerdo que ya vuelve a su movimiento directo… Le agradezco lo vivido estos meses y sonrío recordando algunas de sus lecciones de este año, como el experimentar la poca energía física, emocional, mental; la limpieza de varios vínculos; los límites, el bendito silencio; la quietud, el minimalismo, la tristeza, la rabia, los cierres, la observación, la comprensión, las caminatas lentas por la montaña

Este 13 de agosto, Don Satur despertó. Al estilo de él, claro: poco a poco, de forma sólida y aleccionadora. Nos llama primero a mirar todo lo aprendido de fines de marzo hasta ahora, cuando se fue a dormir su siesta retrógrada y nos permitió practicar paciencia&flexibilidad  frente a los obstáculos, la lentitud y la aceptación de la aridez. Como está en Sagitario, Saturno estos meses nos obligó -y seguirá haciéndolo este año y el próximo, pero ahora de forma más ‘amable’ y/o fluida– a trabajar (o resolver) con poco, a soltar cualquier fantasía e idealización para asumir lo que hay, no lo que nos gustaría; nos llevó a soltar dogmas, a dejar de creernos dueños de la verdad y comprobar cómo la Vida siempre puede enseñarnos algo más y seguir sorprendiéndonos, pues hay otras verdades -personales- que tenemos que mirar. Ahora Don Satur se levanta, estira un poco los brazos, toma su báculo y nos permite mirar con más ganas la Vida… También los viajes, los estudios, los planes que teníamos en pausa, la prosperidad, el trabajo interior y el sentido de esta Vida bella y paradójica que hemos elegido transitar… Podemos sentir que se destraban cosas, pero lo más importante es que dentro nuestro se despierta una nueva energía porque estamos -cada uno a su forma- más grandes para construir con calma y entusiasmo profundo pero moderado; esto último porque -ya sabemos- Don Satur no es amigo de la euforia ni de la exageración; como lo he dicho antes, este año la gula no va por ningún lado…

Igual estos días de mediados y fines de agosto estarán más movidos a todo nivel y otra vez podría haber sacudidas internacionales. Nada nuevo; lo importante es leer bien las señales y el sentido. Porque es esto último uno de los regalos que nos trae el despertar saturnino actual: tener más claridad en el para qué de lo que sucede fuera y dentro de nosotros y desde ahí actuar con más sabiduríaSabiduría = lento, con visión, en conexión (consciencia), con noción de la experiencia previa e intención clara… Tampoco es en cámara lenta ni con solemnidad, la sabiduría a veces puede ser muy intrépida y chistosa en nosotros… De hecho, Saturno en Sagitario se contagia de la chispa natural de este signo y nos acompaña a reírnos más de la Vida, de nosotros, de nuestros aspectos grandilocuentes. Si nos ponemos muy creídos, fanáticos o desordenados, ahí mismo nos tira las orejas con sorna para que bajemos, no cometamos más desatinos y sigamos el camino con fe aterrizada…

saturnodespiertaEl despertar de Saturno en Sagitario me recuerda a unas tortugas de tierra que me hicieron reír en un viaje porque se movían rápido entre los jardines de unas ruinas muy respetadas, más que patrimonio de la humanidad, en Atenas, y ellas atravesaban todo como dueñas del lugar mientras yo me divertía porque la verdad esas ruinas para mí no eran muy especiales dentro del circuito y la energía era muy baja, pero también porque, ¿no se suponía que ellas andaban lento?  Al menos estas no y me quedé mirándolas alejada de la explicación oficial del lugar, mientras hacíamos bromas sobre ellas… Las tortugas con sus ciclos de hibernación, su cara inexpresiva y su casa a cuestas son símbolo de longevidad, sabiduría y animales de poder en algunas culturas; demás que alguna acompaña a Don Satur en sus paseos… Saturno ya despierto  nos moverá este segundo semestre 2016 a trabajar con dedicación por aquello que nos apasiona y que nos hace trascender en esta Vida nos permitirá practicar la sabiduría que aprendimos de marzo hasta acá sin dejar la risa como compañera en nuestras andanzas…

Agosto 2016: moverse con cadencia

En este ciclo (en el que decidí hacer menos, lo cual ha sido un bello y revelador desafío, pues pasan muchas cosas cuando bajas un poco la cortina; quizá hasta te suceden más o lo mismo, compruebo yo, aunque a ratos mi ego patalea y pregunta: ¿hasta cuándo vamos a estar detenidos? Ante lo que respondo: tranquilo; no lo sé, pero ya viste que no tenemos la misma energía, estamos en un paso necesario aunque no sepamos mucho el para qué y ya sabes que no podemos forzar las cosas, no es el tiempo de eso…) una de las acciones que sí hago es caminar. Siempre lo hago realmente, pero ahora me alejo un poco más de la ciudad cada tanto, necesito otro aire y más naturaleza… Hace unos días fuimos a Sewell. ¿¡A dónde!?  -me dice Elena, mi amiga/hermana/peluquera (a esta altura la peluquera de varias amigas y conocidas), cuando me pregunta si salí  la semana pasada. Me río porque ese nombre tan gringo no suena a algo cerca o tan conocido. Pero sí lo es. Nos fuimos con un bello grupo a la montaña central de Chile, a visitar este antiguo enclave minero, una ciudad casi, hoy declarado Patrimonio de La Humanidad por la Unesco; Sewell.

Sewell. Cordillera central de Chile.

Sewell. Cordillera central de Chile.

DSCN0036La sinuosa carretera del cobre que sube por los cerros -ruta que conocí en un viaje de verano hace unos años donde detuvimos el auto sólo para estar ahí tomando el sol y la brisa mirando el valle por horas- da paso a las rutas que se internan en tierras mineras. Hay mucha nieve después de que cayera una tormenta y voy disfrutando el paisaje con agradecimiento. Una vez en Sewell el frío no es tanto como esperábamos y la altura da vistas muy impresionantes de esta montaña sagrada que tenemos el privilegio de habitar, que nos sostiene con tanta solidez. Este pueblo minero tiene muchos encantos y sofisticación para ser de 1905, he ahí parte de su riqueza cultural, pero para mí no es su atractiva arquitectura y patrimonio lo más importante…

DSCN9968A ratos me alejo del grupo para sentir la energía de la montaña, para tomar la vibración de la nieve (símbolo de pureza, también considerada un bendición en algunas culturas) y de la tierra, para detenerme frente a un par de lugares de baja vibración a los cuales no hago el intento de entrar, para admirar el cielo, tomar aire y divertirme con los niños que están felices haciendo muñecos de nieve… Compartimos también con el grupo entre risas, bromas sobre ciertas costumbres muy chilenas y admiramos el espacio tan silencioso e imponente, a la vez que se llena de colores con estos edificios hoy antiguos y muy modernos hace un siglo en un sector tan alejado de la ciudad…

DSCN0028

De vuelta, luego de pasear, tomar fotos, comer, reírnos y mirar un par de museos, las cumbres de Los Andes se dejan ver muy azules y blancas, como dibujadas entre cerros más montaña chile sewell‘pequeños’… Esas cumbres protectoras no se inmutan; seguro deben reírse de toda la negatividad que a los humanos nos gusta acumular vía conversaciones, tv, radio, redes, pensamientos, cortinas de humo, etc… Ellas están ahí, con todo su poder sosteniendo el parto en el que estamos con absoluta incondicionalidad porque saben que los humanos hemos decidido esta evolución en la que estamos

Nuestra bella y generosa Tierra está pariendo una Nueva Tierra. Es tanto su poder y bondad que es capaz de reciclarse a sí misma. Ella -tan noble- todo lo recibe, hasta lo más feo es capaz de transformarlo en una flor… Y en eso estamos todos, generando dentro nuestro una versión renovada de nosotros mismos. Y los partos duelen, dan miedo, alegran, pujan, sorprenden; nos hacen sudar, gritar, llorar, reposar, estar expectantes, nerviosos, esperanzados, disponiendo los detalles, como también pueden pillarnos de improviso… Y sin duda nos hacen comenzar una vida distinta…

Por eso, al menos yo -junto a algunos que conozco-, estoy feliz, tranquila con lo que está pasando afuera; que es tan similar a lo que nos está pasando dentro, ¿no? Digo, es lo que es; ni bueno ni malo y ahora hasta podríamos decir que es “algo mejor” que en otras épocas terráqueas porque por estos años efectivamente hay más luz colectiva aunque algunos quieran ver o reproducir sólo lo opaco u oscuro; eso hacen los ojos -mentes- antiguos (también los temerosos de perder su poderío)… Por estos días -quién sabe después-, no me mueven  -ni me creo las versiones oficiales- supuestos hechos terroristas, quiebres de grupos de poder, intentos de golpes de estado, etc. No me movieron los del año pasado tampoco. Hace un tiempo me vino una neutralidad espontánea. Observo, compruebo, sigo. No es frialdad. Supongo que es aceptación y certeza interna en el camino, en el paso necesario y bello que como humanidad estamos dando: abrimos -con intensidad- una fase evolutiva distinta y, por lo mismo, hace un buen rato ya, que lo nuevo puja por nacer y lo antiguo se resiste. Normal.  Como nos sucede a todos cuando algo que llega o comienza a asomarse en nuestras vidas no nos gusta o nos atemoriza, queremos que esto se vaya o deseamos quedarnos donde estamos. Pero, como lo escribo hace rato, estamos en tiempos de gran desapego (Desapego: Dícese de la práctica de consciencia cotidiana que consiste en disfrutar y/o agradecer lo que uno tiene ahora, porque eso que es objeto de satisfacción, de seguridad, o de incomodidad; en cualquier momento puede cambiar o terminarse y tendremos que soltar aquello o el estado emocional/mental que nos daba). En una frase budista: Esto también va a pasar… Lo bueno y lo malo, pasan. Como las estaciones. Como los problemas. Como las alegrías. Como las olas de agitación en el mundo. Como las erupciones volcánicas y/o los terremotos que se asoman por estos lados y que seguirán acompañándonos por un rato y después pasarán.

En esto que estoy escribiendo -después de ir a caminar y sentarme a sentir el invierno en un parque- en el café de siempre, sobre el desapego, pienso en que realmente nos estamos muriendo. Estamos soltando todo lo que éramos y creíamos cada día un poco más; cada hecho que sucede afuera nos ayuda… Entonces, en la mesa del lado, una hija de unos 60 y algo, que desayuna con su madre, que seguro tiene 80 y varios, si es que no más, le dice con voz fuerte a esta última -que está algo sorda- que se quedó pensando en el sueño que le contó la semana pasada. -Estuve pensando que tu sueño este donde veías un escenario con gente y que tú querías subirte; son tus ganas de irte, que ya te quieres morir y quieres estar con esa gente que veías porque habían algunos que tú conoces- le dice en tono neutral-. La madre la mira por sobre la revista que está hojeando -ambas comparten el diario- y responde: puede ser, pero ese sueño yo ya lo había tenido antes y no me he muerto -ante eso yo río con ganas en la mesa del lado y las disfruto a ambas, que se juntan cada tanto (no es la primera vez que me las encuentro) en el café de la esquina a desayunar con las noticias y revistas sobre la mesa. La madre parece no temerle a la muerte y en medio de otra conversación le dice a la hija que quiere que ella reparta “las cosas bonitas que tengo” -adoré su conversación, en especial cuando hablan sobre Obama, de algunos temas actuales y de decoración; creo que lo del sueño fue su única conversación íntima. En un momento en que yo estoy mirando a la madre, ésta me dice: te queda muy bien ese color de tu bufanda, te ves muy buena moza-. Yo casi lloro al escucharla con mi ‘cuello’ de lana fucsia, le agradezco y le digo que yo estaba mirando también su suéter (que lleva en un tono rosa claro, en cachemira; bello). Ella no me escucha pero sabe que le respondí; la hija sonríe.  Continúan absortas en sus lecturas y yo regreso a mi chocolate caliente sin leche saboreando el compartir, las sincronías y la energía del desapego. Al poco rato, la madre se va porque llega otro hijo -o alguien que la cuida- que le dice que va a buscar el auto y viene. Yo sé a lo que se refiere. Luego aparece con la silla de ruedas  y mi vecina de mesa se pone un sombrero, lentes ahumados y su abrigo con mucho estilo, camina con pasos muy cortos y lentos con su bastón y se sienta en su auto-silla, mientras se despide sin efusividad de su hija, quien sigue con sus lecturas y también se despide de mí y me vuelve a decir una frase parecida, frente a lo cual le agradezco de nuevo y  nos deseamos buena tarde.

Mis vecinas de mesa me recuerdan que cada etapa es como es. Y así como muchos tuvimos varios meses de 2016 de hacer menos y/o de ir más lento, ahora que Marte despertó y reingresa al fuego de Sagitario, mientras la Luna  se renueva en en Leo (junto a otros movimientos planetarios), el cielo nos empujan a un mes para poner al goce, la creatividad, el romance, la expresión, la exploración, el juego y un toque de lujo como protagonistas para decidirnos a brillar con propiedad y sin egocentrismo (se puede). Iniciamos una etapa distinta.  Las cosas comienzan a moverse a otro ritmo en este agosto. Tampoco es para salir corriendo o creer que tendremos la mega energía. Las idealizaciones ya no van. Ahora podemos reactivar proyectos poco a poco, tomar iniciativas, volver a creer en nuestra fuerza interior y conectar aún más con ésta, integrar los obstáculos vividos…

Se trata de un mes en que -para quienes han practicado este año paciencia y flexibilidad especialmente, lo cual redunda en  mayor sabiduría, por si alguien no se dio cuenta o no lo sabe- comienza a darse mayor movimiento y la Vida sabia nos mostrará los frutos del trabajo interior, como también nos dará más energía para comenzar a hacer. También, para los valerosos que dieron saltos y/o los vivieron obligadamente -este año del Mono está bromista e inquieto-, ahora hay más vigor para sembrar, podrán comprender el sentido de esta nueva etapa y sentir más solidez en los pasos que dieron y darán. Lentamente, todos comenzamos a cosechar un poco más y a ver el horizonte con caminos más marcados…

Como sea, este 2016 que nos llama tanto a la humildad, a lo creativo, al disfrute, al cuidado de nuestra energía, a la me-su-ra, al optimismo con realismo y a descubrir nuestras verdades y propósitos más profundos, ahora nos pide actuar con calma y alegría; con cadencia, en una mezcla armónica de nuestra energía masculina y femenina, reconociendo nuestros avances personales por pequeños que sean y sintiéndonos muy acompañados, porque la Tierra bella que nos cobija sostiene plenamente cada paso de nuestra valiente evolución, del poderoso renacer que atravesamos…

PREDICCIONES 2016: Año para concretar desde el corazón

ji2016“Si usted creció interiormente en los últimos años, sonría; pero no cante victoria. Si no sabe de qué se trata esto, preocúpese. Si no le interesa crecer, ni se inquiete; lo hará de todas maneras. El 2016 es muy generoso y nos quiere a todos más grandes, alineados con tres preguntas muy importantes…”.   Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2016, que realicé para Emol.com y que ya están publicadas en el sitio, acá.

… Hay mucho que decir sobre este 2016 que ya casi comenzamos… Venimos de una energía muy drástica desde fines de 2012 hasta acá, una gran limpieza que nos puso (a nuestros egos) en una “lavadora” y luego nos pasó por la “centrífuga” … Y ahora -con más o menos moretones- ya estamos en nuestra se-ca-do-ra, listos para comenzar una etapa muy distinta desde otra vibración…

Ya a muchos nos despojaron -la Vida tan generosa con sus sabios hilos- de muchas situaciones, nos hicieron mirarnos en profundidad y así ver lo que no nos sirve y nos limita. Nos enfrentaron a nuestras verdades personales, familiares, nacionales y colectivas… Nos reconectaron con nuestros talentos; se abrieron ante nosotros la creatividad, la intuición e innovación… ¿Y todo esto para qué? Entre otras cosas, para caminar más livianos, también para despertar a una nueva vida y activar nuestro poder interior y, sin duda, para hacer lo que hemos venido a hacer en todos los ámbitos, en especial en aquellos que son un propósito importante de nuestra alma en esta existencia… Y acá estamos. Doloridos, exhaustos, más grandes y sólidos, con una visión distinta y algo -o bastante- encaminados… ¿o no?

puentenepalDespués de cruzar el poderoso puente 2015, un año raro, rápido, verdadero, clarificador y de gran purificación; donde la paciencia y la flexibilidad fueron claves; ahora aterrizamos en un nuevo ciclo que nos propone recuperar la alegría, pero no la fantasiosa ni la de comercial de supermercado. No. 2016 nos llama a ir a nuestro corazón y desde su latir profundo reconectar con una alegría concreta, no estridente ni eufórica, sino constante y abierta a mirar la Vida como una serie de actos mágicos y a nuestro favor que nos llevan a otra de las mega propuestas de este año: CRECER… Hay muchos que ya iniciaron un camino. Y hay tantos otros que lo han esquivado. Este año la invitación para comenzar este crecimiento interior  ya casi no existirá, simplemente se presentarán sacudidas -o explosiones- literales y metafóricas para hacer el cambio personal y vivir cada día desde mayor consciencia…

Mucho de esto lo explico en las Predicciones mencionadas. Algo también hay acá en el reciente lunes que tuvimos en radio Cooperativa, donde bautizamos al 2016 como el año del “optimismo realista”, porque nos lleva a actuar en concreto para salir de cualquier fantasía, con lo cual podemos efectivamente -con agenda y/o celular en mano- avanzar y ver resultados en el mundo real.  También hay más  en este video (las imágenes y edición del material no son responsabilidad de la entrevistada) de EmolTv.

Y…. lo que “el público” clamó, está aquí. Las “Predicciones Astrológicas 2016: Año para concretar, que la Vida podemos mejorar”. Haga click y viaje primero por la Presentación del año. Luego está cada signo con sus propuestas y energías + Vida afectiva + Trabajo en el mundo + Conexión interior + Mensaje del Universo (mi parte favorita!). Que las disfruten!

Un gran abrazo primero para detenernos a atesorar lo vivido en 2015 e integrarlo, comprenderlo en profundidad, aceptarlo y celebrarlo (más allá de si nos gustó o no… En fin). Y otro abrazo más para abrir este 2016 con alegría, con bases sólidas, conectados a nuestro corazón y abiertos tanto a recibir como a generar nuevas experiencias que nos enriquezcan en estos meses que se asoman aleccionadores, prácticos y conscientes! ¡Ahí vamos! GRACIAS otra vez por la compañía, el aguante de todo lo que hemos atravesado, la conexión, las sincronías, el amor, las enseñanzas, los aprendizajes, el humor, las aventuras, el apoyo, la confianza y más! ❤

2016japi