Pura Sanación

Colonia Valdense, Uruguay

Hablando de temas de la salud y las emociones (que obvio que tienen todo que ver una con la otra), Yvonne me nombra al curandero del pueblo. Como que me propone ir. Y ni alcanza a terminar la frase y yo digo/siento que sí, que todo el rato me interesa visitarlo. Y no sólo para que me sane. Ya sólo el hecho de conocerlo me parece una aventura  y una conexión con la sabiduría.

Encima, Yvonne me cuenta que hasta los médicos le mandan pacientes cuando la medicina alópata no da  con la respuesta a ciertas enfermedades.

Y, bueno, vamos. Cruzamos el campo entre pequeñas lomas y caminos de ripio, pues el «chamán del pueblo», vive en una pequeña casa en medio de la nada. De hecho, por el camino lo único que nos cruzamos fue una casa con autos de los años 50 y 60 (supongo) en el frontis, y más allá un rebaño de vacas con su pastora.

Colonia Quevedo, camino a lo del Curandero

En ese momento Yvonne avanza el auto hasta las chicas rumiantes, mientras yo intento sacar la cámara pero se atasca. Y mi amiga, sabiamente, me dice que deje la cámara y vivamos esto. Entonces, apaga el motor y nos vemos inundadas de la energía imponente y cadenciosa de ellas. En silencio, se acercan, miran, mugen… Se me humedecen los ojos… me emociona su energía, siento sabiduría, su nobleza; veo sus ojos enormes, profundos y algunas miradas algo curiosas y medio sarcásticas, como diciendo: «cuidado que aquí vamos nosotras primero»…. Una de las últimas vacas en pasar roza el auto y nos reímos. Al final la mujer que las cuida, nos saluda. Y yo me quedo con el corazón latiendo de alegría…

Con ese preámbulo llegamos a lo del curandero. Es un señor canoso, de ojos verdes, que podría tener 70, como 80. Tiene chispa y eso no es común por estas tierras, donde a veces la energía suele ser más de tierra y aire, más seca. Nos saluda e Yvonne le cuenta que «te traigo a esta amiga chilena»… Y él exclama: «¡De Chile! …El país de los terremotos, viste qué terrible eso de la tierra allá?», me dice mirándome a los ojos con complicidad.

Yo, que ya venía emocionada, lo veo y me conmuevo. Y luego cuando ya comienza la sesión sanadora se me cae una lágrima y suspiro. No hay motivos lógicos, pero del alma sí hay razones, claramente.

Una vez sentada en mi lugar le pregunto su nombre: Miguel Ángel, responde. ¡Guauu!, exclamo por dentro, como el arcángel.

-Qué bello nombre -le digo.

-A vos te parece? -me dice, mientras se voltea con su chispa en los ojos. -Y si- agrega.

En la sesión me pide mi nombre completo, hace distintos ritos simples, sin parafernalia, lo cual es un agrado -miren que en mi vida he ido a decenas de sanaciones, algunas hermosas y otras no muy creíbles-, mientras me pregunta cosas en el típico modo uruguayo y agrega: «¿Te gusta el Uruguay, verdad? Esto es un paraíso, nosotros no sabemos lo que tenemos, los uruguayos no nos damos cuenta del paraíso que tenemos». Yyo asiento, de hecho lo dije en el post anterior.

La sesión avanza con algunos rituales, mediciones y especie de digitopuntura,  y luego ciertos rezos en susurro (la parte que más me gusta), mientras su mano repite un símbolo en mi frente que supongo es la señal de la cruz, pero que como va rápido la siento como si estuviera dibujándome el signo del infinito… El mismo signo que no casualmente canaliza una amiga dedicada al reiki, el mismo pez del tiempo del maestro Jesús… Guau! Qué potente todo!  Adoro los símbolos ancestrales que se presentan a cada rato en nuestras vidas.

Mi querido curandero me da algunas indicaciones, le doy su dinero «a voluntad, si no tenés vos venís igual, que yo te atiendo»,  y nos despedimos con mucha alegría, en un gran abrazo. Lo vuelvo a mirar y siento la energía de los lamas tibetanos… Me dice que me seguirá santiguando a distancia…

Yo me voy silenciosa. Agradecida. Conmovida. Feliz. A la tarde y al día siguiente siento un poco de molestia en mis oídos y la garganta, la zona que tengo delicada y recuerdo: Ah! El curandero está haciendo su trabajo! Qué bellooo! GRACIAS!

TESOROS ESCONDIDOS EN SUDAMÉRICA

Eso de no valorar lo que tenemos es tan humano, que no se puede criticar. Cuando te alejas de lo cotidianadamente conocido, de todo aquello de  lo que dispones, te das cuenta de lo bueno que esconde… Y al revés, cuando llegas de otro lugar y tienes otros ojos, puedes ver con asombro lo que parece tan normal…

Y con Uruguay pasa lo mismo.

La mayoría de los uruguayos no miden lo valioso de su tierra verde rodeada de agua, de sus costas ventosísimas, de sus praderas anchas con el cielo revuelto… No tienen idea de lo sabroso  de sus habituales bizcochos para la hora de la merienda… No ven la belleza de la pureza de su gente y del trato humano que ofrecen a cualquiera sin importar demasiado las apariencias o el qué dirán… No ven la sabiduria de ser menos consumistas y dependientes de la tecnología… No disfrutan que su comida, pese a ser demasiado tradicionalista, tiene sabor de hogar, de preparación paso a paso con productos aún naturales y procesados escala humana… Y muchos dan por sentado que vivir en espacios rodeados de naturaleza con poca intervención es normal, sin darse cuenta del mega privilegio…

Atardecer en Colonia Valdense, Uruguay

Ahí va. Ahí está. Uruguay no más…

Viaje directo a la Felicidad, 2

Señores Pasajeros:

Observen lentamente…

Bosque en Cerro Phillipi, Puerto Varas, Chile, 2010

Lago Todos Los Santos, Chile, 2010

Mandala de flores en el balcón. Santiago de Chile, 2010

 

Una tarde mirando al Oeste. Santiago de Chile, 2010

Los Andes después de una nevada en Primavera. Santiago de Chile, 2010

Un dulce perro citadino disfruta el campo. Catapilco, Chile, 2010

Sin palabras! Catapilco, Chile 2010

Primavera azul. Cataplico, Chile, 2010

Poderosa Lavanda al atardecer. Chile, 2010

Divino Kumquat. Chile, 2010

… Contemplar, sentir, valorar, agradecer, estar, escuchar, oler, saborear, respirar, integrar… la NATURALEZA, es clave para lograr ser feliz.

Sin conexión con la Naturaleza, sin apreciarla, sin hacerla parte de lo cotidiano y de lo profundo, la Felicidad -el acceso a ella- se extingue, pasa de largo…

Conectarse con su vibración, su belleza, su sabiduría, sus ciclos, su diversidad, su ENERGÍA, es una de las grandes PUERTAS a la FELICIDAD… Para atravesarla, hay que detenerse a sentir, por ejemplo, el alegre renacer de la Primavera, o el sabio despojo del Otoño…

Y la Naturaleza no está afuera, comienza por nuestro cuerpo: somos naturaleza también, en nuestro cuerpo hay agua, aire, tierra y fuego… Así, conectarnos con nuestra energía emocional, mental, física y espiritual, y con la Naturaleza exterior -la Tierra- nos garantiza una vida significativamente más plena.

Hagan la prueba.

(Viaje directo a la Felicidad, 1)

(Viaje directo a la Felicidad, 1.5)

EL VERDADERO MILAGRO DE LOS MINEROS CHILENOS

Ya todos sabemos lo sucedido desde el principio y el épico rescate que da un primer gran final feliz a esta impresionante historia.

Muchos no alcanzamos ni a vislumbrar lo que viene ahora, se habla de invitaciones a diferentes países, eventos varios y decenas de programas de televisión peléandose a este grupo de 33 sobrevivientes.

Pero, a mi juicio, aquí hay otro milagro -y en realidad varios más- tan simbólico como la potente vida de los mineros que triunfa en medio de la desolación y a cientos de metros bajo tierra, tierra que es fuente de vida al mismo tiempo.

Para mí el verdadero milagro es la fragilización del poder, encarnado en el Presidente Piñera…. Hace rato que Chile -y con ello se contagia a Sudamérica y la humanidad, en gran medida- está sanando sus arquetipos. Recién le tocó el turno a la mujer y a la madre que

Michelle Bachelet, en un gesto muy simbólico cuando asume el 2006 (Fuente: jornada.unam.mx)

encarnó Michelle Bachelet, quien tomó al país en sus brazos y tocó el alma a sus habitantes y al continente, más allá de si eran sus partidarios o no. Aclaro, no estoy hablando de política, sino de símbolos. Lo femenino se hizo presente con dignidad, e inéditamente se instaló en el poder, cambiando viejos paradigmas, evidenciando el enorme poderío privado de la mujer chilena -el poderoso matriarcado familiar-, y equilibrando las polaridades masculino/femenino, emocionándonos el día en que asume y -de nuevo- simbólicamente saluda con ambas manos en el corazón en gesto de agradecimiento. Ella -más allá del desarrollo de su gobierno- abrió el corazón del país y se fue entre lágrimas por el dolor del terremoto… con un corazón nacional mucho más blando que el que la recibió…

Y Piñera, qué arquetipo representa? Entre otros, para mí, el tío rico. Sí, como el del Pato Donald. Piñera no tiene energía de padre,  sino una jerarquía menor, como la de un pariente. En muchas familias hay un tío cercano o lejano con más plata que el resto y que despierta sospechas, envidias, fascinación, extrañeza. Bueno, este ser, Sebastián Piñera, enfocado a lo largo de toda su vida en el éxito, la riqueza voraz, la rapidez, el logro, el demostrar, el poder, la mente, el hacer o actuar compulsivamente… en fin, el ego; ese político que no se conmovió ni con el secuestro de su propio hijo en los años ’90, que en cuanto asume la presidencia -después de estar por décadas buscándola ansiosamente- en medio de un doloroso terremoto se pone a correr cual superhéroe, en vez de reflexionar, empatizar, sentir…. Ese mismo ser que despierta tanto rechazo incluso entre sus partidarios, este 13 de octubre de 2010 cambió.

 

El primer minero rescatado abraza a Piñera. (Foto Emol.com)

 

Puede que el cambio sea muy sutil, pero no por ello menos profundo y significativo. Por primera vez Piñera se permitió hablar menos (y ese ya es el tremendo milagro, hay que decirlo!), dejar que sus ojos se humedecieran, conmoverse, fragilizarse, hu-ma-ni-zar-se, al recibir a casi todos los mineros con un abrazo muy genuino. Especialmente el segundo minero y el último abrieron su corazón, mientras él se mostraba espontáneamente paralizado, casi incómodo, inadecuado.

Por unos minutos no hubo frases hechas ni la calculadora sacando cuentas de qué me sirve y qué no, qué me conviene y qué no hacer porque «puede dañar la imagen del gobierno»…

Y yo frente a la pantalla celebro con mucha alegría! Al fin el alma emerge y brilla, mientras el ego se disuelve por unos instantes!!!  Este es uno de los mejores milagros de un hecho que ya es milagroso!

Guau! Qué privilegio del destino ser protagonistas, observadores y receptores de tanta sanación. Porque lo de Piñera no es para él como individuo solamente. No, es para TODOS los que asistimos a este hecho de alcance mundial… Todos -nos guste o no- tenemos un Sebastián Piñera dentro, cada vez que corremos en el día a día sin respetar nuestro cuerpo, cada vez que caemos en impaciencia desmedida, obsesión o control ídem; cuando vemos sólo nuestra conveniencia o queremos demostrar que somos mejores que el resto, cada vez que pasamos a llevar a alguien, hablamos demasiado o no somos capaces de detenernos a ver y sentir qué le pasa al otro, y obvio que cada vez que la ambición o el consumismo nos ganan somos él…

Toda esta energía fría y neurótica que llevamos dentro, que muchas veces nos domina y que encarna tan bien este Presidente y varios otros por el mundo, se disolvió por valiosos minutos, se dulcificó y se transformó…

Todo lo sucedido hasta ahora con los mineros, incluido el corazón conmovido y sin maquillaje de Piñera, es un gran despertar emocional, espiritual y de conciencia para la humanidad. Miles de millones de personas de distintas culturas han asistido no al rescate de los mineros online, sino a su propia sanación, a emocionarse y dejar caer lágrimas, a valorar otras cosas, a redescubrir la fuerza del alma y la generosidad de la Tierra, a mirar de otra forma el poder humano -que igual es divino- capaz de provocar milagros, cambios y ayuda… Por minutos y horas, el mundo sintonizó con el amor y la nobleza humana y eso sí es realmente milagroso!

Así, con todo esto, como lo compuso una genia de la humanidad, hoy todos podemos decir: Gracias a la vida, que me ha dado tanto! ♪


Cómo sobrevivir al reality show del rescate de los mineros en Chile

Una cosa es el milagro después y en medio de la tragedia. Ese regalo de la vida y de la Tierra. La luz en la oscuridad.

Pero otra cosa es el aprovechamiento político, mediático, económico y más que ya podemos ver y que quizá aún no logramos imaginar desde el minuto en que el primero de los 33 salga a la superficie.

Entonces, luego de apagar la TV con fastidio en reiteradas oportunidades al ver la agotadora cadena nacional del tema con decenas de bochornosas notas periodísticas; después de estar a punto de contratar TV cable para no mirar programas locales durante las próximas dos semanas; después de reírnos pensando en qué marca de bloqueador solar será la auspiciadora oficial del rescate; después de decidir consumir la menor información del tema para no contaminar algo que en el fondo es muy mágico… Propongo 5 pasos para sobrevivir a la oleada mediática sobre el rescate de los 33 mineros chilenos:

1. Aceptemos nuestra dualidad, la polaridad humana. Los grandes hechos sacan lo mejor y lo peor de lo nuestro. Como el terremoto: hay héroes y vándalos conviviendo en torno al dolor. Ahora, hay familias sufriendo, mineros atrapados, gente anónima y reconocida ayudando, trabajando y profesionales informando… versus, familiares en quinto grado robando cámara, personajes tratando de figurar, autoridades posando y midiendo en cuánto los beneficiará esto en las encuestas o elecciones, periodistas haciendo preguntas absurdas y editores de medios midiendo cada punto de rating que los haga vencer a la competencia… Así somos, tenemos ángeles y demonios dentro y ellos salen a pasear con alevosía en los momentos extremos. Por lo tanto, podemos observar esta realidad tan nuestra, antes de seguir criticando.

2. Si -como yo- usted es un consumidor habitual de información periodística, haga «dieta de medios» este tiempo. Será inevitable leer, ver o escuchar del tema. Y si le resulta irritante, entonces es mejor dosificarlo. Así nos evitamos una gran fuente de rabia, crítica, vergüenza, etc., que siempre se traduce en energía negativa que impregna su ambiente y su vida y que, ojo, se multiplica y se devuelve. En cambio, use este tiempo libre para cosas que tenga pendientes, como leer u ordenar.

3. Si tiene conexión con esta práctica, puede sentarse a meditar y a enviar, desde donde esté, paz, sabiduría, bienestar, armonía y conciencia, a todos los seres que están involucrados en este hecho y a todos los que en este momento -en cualquier rincón del planeta- están afrontando dolor, desafíos u opresión. En silencio, mande desde su corazón esta energía. Si meditar no es lo suyo, puede rezar, si esto último tampoco es para usted, cuando se acuerde del tema, piense en algo positivo.

4. Al igual que los mineros, saque a la luz algún talento que usted tenga oculto, o un bello sentir no expresado, o un gusto que quiera darse estos días y dedíquelo a todos los que no pueden hacerlo. Imagínese si usted hubiese estado ahí, cuál habría sido su aporte al grupo, qué habría sentido física y emocionalmente y cómo lo habría expresado.

5. Agradezcamos! Al menos podemos elegir qué ver, con qué quedarnos de todo esto, qué aprender. No somos los protagonistas, la gran mayoría no hemos vivido directamente este dolor, no estamos estresados trabajando en esto que dará para largo… Podemos agradecer el regalo del fondo de la Madre Tierra, las lecciones, el recordatorio metafórico de lo bueno que es ir a nuestro interior, de lo sanador que es no temerle a nuestras oscuridades y de confiar en las bondades que ese hilo invisible llamado destino a veces nos regala.

A ver cómo nos va en esta aventura.

Agradecida.cl

…Y en medio de toda la vorágine de este 2010, me enfermé. Nos enfermamos. Varios por aquí lo estuvieron junto conmigo.

Ahí quedé: stop, dijo la vida. Y entonces me quedo en cama esperando que pase el virus o lo que sea que vino a recordarme que correr no sirve de nada y que somos frágiles; que algo no estoy escuchando, pues el oído derecho hizo su propia catarsis y al lindo se le ocurrió ver qué tal me iba al perder el equilibrio….

Enseguida, además de cariñosos cuidados de bellos seres alrededor, de llamadas y correos de Uruguay y otros lares, recibía reiki a distancia de las mágicas manos de Su y también el regalo de María Dolores, quien casi sin conocerme en seguida se ofreció a venir a casa a entregarme la sanación espiritual y física que ella practica… Guau! qué cantidad de regalos y qué bella es el alma humana!

Y, como siempre, la crisis trajo su regalo: quedé casi en off. La mente más tranquila, la energía leeenta y más liviana, me agotaba -más que otras veces- escuchar las quejas de alrededor, no podía ver mucha tele ni oír demasiadas noticias de radio… Y obvio que ni el teclado ni la pantalla eran amigables. No resistía estar «conectada», online. No podía mirar mucho rato el compu; el cuello, la cabeza, los ojos, los brazos, decían No.

Qué fuerte!, pensé. Pero dije: tendré que hacer caso no másp.

Y así, al darme vuelta y darle click al botón «apagar», me senté al sol a mirar la llegada de la primavera, retomé más de un libro sentada en medio del verde; escuché la grabación de mi última visita a la canalización de la bella Ágata Bertolino, fuimos al cerro a meditar con Su para agradecerle a la naturaleza toda su generosidad y otro día caminamos mirando la primavera en Santiago entre risas e historias. También vino el alegre Fer a tomar té -la próxima será un mate- en el soleado balcón de casa y conversamos de la vida, al despedirse me dice con dulzura y en tono uruguayo: «vecina, si precisás algo me llamás, yo puedo traerte algo del super»…

 

Las flores y atrás el kumquat disfrutan del sol

 

Me corté el cabello para cambiar la energía; sólo tomé consomé (caldo de res) en la terraza del clásico Lomits, mientras mi amiga Caro saboreaba su apetitoso churrasco italiano y yo no sentía ni pizca de hambre ni envidia (enhorabuena!) pues mi estómago no quería nada… Tuve tiempo de hacer limpieza en el cuerpo, la mente y…en el escritorio! -entre otras áreas de la vida-, de botar cosas; retomé algunos apuntes de cursos y pensamientos… Aparecieron las flores con su mágico aroma al atardecer, el verde se hizo más intenso; en el balcón brotan las hojas nuevas del laurel, también unas flores que no conozco y el kumquat reluce con sus frutos; hicimos un ritual de equinoccio de primavera a la luz de la luna, me reencontré con la divertida y sabia Silvia Selowsky, quien está a punto de dar a luz su segundo libro; sigo aprendiendo sobre el despertar de la conciencia -ahora en sus charlas, en vivo y en directo- con la gran Patricia May; después de muchas sincronías fui a explorar el revolucionario H’ooponopono….

Y así una serie de regalos de la vida… Todo por parar, por entender, por bajar el ritmo… Todo por cambiar… de foco, de intensidad, de mirada, de prioridades… GRACIAS!

Y aquí vamos con la frescura de la Primavera en el sur otra vez. Bueno, unos amigos en Europa me dicen: Otoño!… A ver qué nos deparan las estaciones nuevas. GRACIAS!

ARCHIVOS PARA EL ALMA (de Patricia May)

Patricia May

La gran antropóloga chilena Patricia May junto a su marido Sergio Sagüez hace años que realizan un valioso aporte al despertar de la humanidad desde Santiago de Chile, a través charlas, encuentros, seminarios, grupos de trabajo personal y colectivo, meditaciones, libros, columnas en medios y más…

Pero no sólo eso.  A través de su página web estos días (no sé hasta cuándo) con enorme generosidad decidieron liberar sus archivos de audio, video y literatura. Hay material notablemente simple y profundo para conocer a maestros espirituales, aprender a conectarse con el alma, identificar las andanzas del ego y vivir la espiritualidad desde dentro y en lo cotidiano, entre varias cosas más.

Los recomiendo para escuchar más de una vez, tenerlos en el compu, en el mp3, en el auto, en el alma y en la conciencia!

Se pueden descargar clickeando AQUÍ.

¡Adelante!

SÍ, LOS MILAGROS EXISTEN!

El 5 de agosto pasado 33 trabajadores de la tierra, mineros, quedan atrapados por un derrumbe en las profundidades de una antigua mina, en el desierto chileno… Se moviliza ayuda oficial y espontánea, se critica a una serie de responsables privados y públicos; se piden cabezas; se evidencia la precariedad y abuso con los trabajadores de la pequeña y mediana minería en un país rico y  líder en el tema… Todo, mientras se forma una verdadera aldea alrededor del sitio de esta nueva desdicha nacional; sus familias están en vilo y se instalan en carpas esperando una buena noticia cada día…

Pasan semanas y ésta no llega. Pasan 17 días y un domingo, después de rezos, intentos de rescate, uso de tecnología, trabajo ininterrumpido, decenas de análisis de expertos, especulaciones, pesimismo, realismo, lágrimas, rabias, esperanza… Ocurre un milagro… Se devuelve una de las tantas sondas metálicas que los busca incesantemente, esta vez con pintura roja y una bolsa amarrada en su extremo… Aquí viene algo… Desde las profundidades de la Tierra logran enviar un claro mensaje: «Estamos bien, en el refugio, los 33».

El Presidente chileno y el mensaje de los mineros. (Foto Emol.com)

Y así, un país sumido de nuevo en la tragedia, el dolor y la impotencia, se sorprende, recupera la fe; se vuelve nuevamente optimista, alegre y esperanzado… El lento domingo se llena de júbilo y magia; otra vez hay motivos para estar alegres, izar una bandera con orgullo, sentir que la vida triunfa y que es milagrosa… Hasta el ministro del Interior antes agresivo, siempre enojado y defendido, ahora incluso sonríe; y el recién estrenado Presidente eternamente acelerado y pragmático por primera vez -quizá en toda su carrera política- se ve y se siente real, humano, se emociona, se saca las frases hechas, muestra algo de nerviosismo y emotividad… ¡Enhorabuena! ¡Los milagros existen y el dolor nuevamente tiene un sentido para todos!

Ahora, 33 héroes nos dan enormes lecciones y -como tantos otros- nos recuerdan el valor de lo importante. GRACIAS!

Botiquín de emergencia para tiempos difíciles (2010–2012)

Además, podemos entretenernos armando este especial botiquín

¿Sabía que estamos en tiempos delicados donde los imprevistos están a la orden del día?, ¿sabía que estos meses son nuestra última oportunidad para cambiar por dentro y despertar a una nueva conciencia?, ¿sabía que en cualquier momento el mundo, lo que conocemos como tal, puede esfumarse y cambiar drásticamente?, ¿sabía que es fundamental que todos practiquemos más armonía y menos agresividad?, ¿sabía que ya no podemos dejar así como así que nuestro ego (la mente) nos domine?

Ojalá que ya lo sepa. Pero más allá de saberlo y de estar haciendo cambios en lo cotidiano, también es necesario estar preparados para tiempos desafiantes.

Por eso, sin paranoia, sino con una cuota de realismo, este blog propone un especial botiquín de emergencia, pues muchas cosas pueden pasar en estos tiempos.

Este botiquín, que puede ponerse en una caja mediana, o en una valija, que luego se deje en un lugar de fácil acceso, se compone de lo siguiente:

Agua. Como suele decir la prensa, “el vital elemento” puede escasear. En botella o bidón, aparte agua y cada cierto tiempo úsela y la repone nuevamente.

Infusiones. En hojas o envasadas. Ponga melisa, manzanilla, menta, matico. La naturaleza es poderosa, sanadora y estabilizadora.

Frutos secos y dátiles. La comida también podría disminuir. Es bueno tener a mano alimentos que no necesiten preparación y que sean nutritivos.

-Aromaterapia: Por ejemplo, Lavanda para elevar el ánimo. Limón para purificar. Mandarina para la alegría.

Medicamentos para el dolor de cabeza y anti-inflamatorios.

Velas.

Encendedor y/o fósforos.

Números de teléfono de seres queridos o gente cercana, incluidos los vecinos.

Una bufanda, un pañuelo, o una manta. Alguna prenda que le dé abrigo.

Una imagen sagrada. ¿En qué cree usted? ¿Jesús, Buda, Dios, la Virgen, Kuan-Yin, Tara, Krishna, Saint Germain, Lao-Tse; los arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel; Mahoma, el ángel de la guarda, el Espíritu Santo, la Naturaleza, el Universo, la energía…?… Cualquier figura que para usted represente una conexión espiritual es y será de valiosísima ayuda en tiempos difíciles. No es religión, es espiritualidad, es conciencia. Es entender, asumir y confiar en que hay luminosos seres que nos acompañan y ayudan, cuya esencia está dentro de nosotros. ¿No cree en nada?  No importa. Escriba la palabra LUZ en un papel blanco.

Una libreta y un lápiz.

Algo de dinero en efectivo. No ose depender sólo de una tarjeta plástica para manejar su dinero en estos tiempos.

Un papel de algún tono azulado con las palabras: ARMONÍA Y CONFIANZA.

Eso por ahora. …. ¿Se le ocurre algo más? Puede dejar su aporte en los comentarios. Se agradecen!

Cine para el alma y la conciencia (2da peli)

La vi la última tarde buena, ese espacio que va antes de la Noche Buena, cuando ya la cena y los» no» regalos (el último año hice un voto de no consumo y no neurosis, entonces no nos regalamos cosas entre quienes compartimos la velada) estaban listos y atardecía calurosamente a este lado del mundo.

Estaba re cansada y dije: veamos una peli liviana, una comedia. Y apareció esta por la web que supuestamente trataría de humor negro, que de hecho tiene bastante; pero no sólo eso. No tenía ni media expectativa, la idea era distraernos un rato. Pero la sorpresa fue reconfortante y muy inspiradora para la energía navideña que debiera ser tanto más sensible y generosa.

Se trata de «Mary and Max», una cinta australiana de animación bastante premiada, de fotografía oscura y sepia, basada en una historia real, con una creatividad única y un mensaje -varios, en realidad- muy profundo.

La dulce amistad entre dos extraños, los dolores de infancia, los dolores de adulto, la magia de la vida, la historia del alma familiar que se repite, el amor, el éxito, la soledad, los ciclos, los miedos y la sanación, son parte de los temas que cruzan una película que pareciera simple y divertida -que también lo es-, pero sin duda va mucho más allá.

Se puede alquilar o ver online aquí.