De la pausa a la vorágine: ajustando nuestras alas

Hace poco más de un mes una amiga sufría un poco porque su trabajo estaba en pausa, muy poca actividad en la oficina porque están cerrando y reorganizando áreas; ella sentía que iba a calentar el asiento, se aburría y ya se desesperaba… Yo pensaba: ¡qué envidia! Yo feliz que me paguen por no hacer un rato… Y también le dije: pero la Vida te está proponiendo una pausa, ¿por qué no la respetas no más en vez de resistirte?, ¿por qué no te entregas y le das espacio? Nunca estamos conformes con lo que tenemos. Luego, en un tiempo, cuando vuelva la carga de trabajo capaz que dices: por qué no aproveché el tiempo de “vacaciones” que tuve… Por esos días yo estaba en mi propia pausa que comenté acá más de una vez, disfrutándola pese a los obstáculos y a la inquietud subterránea del dinero -al igual que todos los independientes cuando yo paro no hay ingresos, pero el valor de la libertad de moverte a tu ritmo es infinitamente reconfortante.

Semanas después, tal como le compartía a mi amiga, cuando mi pausa -que aún internamente no siento que termine del todo- comenzó a transformarse en acción, no imaginé que daría el salto desde detenerme y conectarme profundamente con el silencio y con la quietud,  a retomar la consulta llena, dar una primera (de tres) charla de astrología y luego viajar a Nueva York por ocho días… Sin más, atrás quedaron mis días con tejido, series, mirar por la ventana, mate, cocinar, silencio, lluvia, atardeceres, mariposas y flores en el balcón… De una me fui a intensas semanas respirando e intentando mantener el centro en este año de transición que a cada rato reequilibra nuestra energía para que comencemos la nueva etapa que nos pedirá fuertes decisiones. De hecho, aún ando en cámara lenta pese a la vorágine exterior. Y es bacano, aunque loco.

Entonces, sin que yo lo busque ni lo desee demasiado, incluso hasta mí me sorprende y no muero de ganas antes de ir, pero igual los viajes me ponen feliz -de ahí, en parte, el nombre de este blog– me embarco hacia el norte-norte.  Me habría gustado mucho más volver a Turquía (“mi” país) que ir a Estados Unidos… Pero cuando las cosas se dan hay que seguir el flujo de las señales, esa es mi postura hace ya tiempo, práctica que no es del todo cómoda pero sí de gran aprendizaje y comprensión de la perfección de la Vida…

En los días previos un par de amigos y mi madre me preguntan por mis expectativas de este viaje y les digo: ninguna. Lo que me quiera regalar está bien, como no lo busqué, no las tengo; todo me sirve-. Días después aterrizo primero en Miami, con los polis de origen caribeño muy pesados con los latinos (paradojas humanas siempre presentes); me dan ganas de hacer una broma cuando el poli me insiste en que le diga qué es para mí pasear cuando me pregunta el motivo de mi visita y le digo que vacaciones, vuelve a preguntarme qué significa eso y le digo: lo que uno hace en vacaciones, pasear… E insiste: dime qué es para ti pasear, si no te devuelvo a tu país y no te dejo entrar a los Estados Unidos -me siento en un programa de humor absurdo, al tiempo que me da un poco de pena él, su entrenamiento, todo su sistema y también me da risa pero sé que no puedo reírme ahí. Le respondo diciéndole que tampoco lo entiendo yo a él y que supongo que pasear es recorrer los lugares turísticos;  ahí me pide que se los nombre porque según él yo ya tendría que haberlos buscado en internet, cosa que me da más risa (interna, obvio) porque si hay algo que yo no hago es mirar lo que quiero conocer antes, me gusta sorprenderme, no quiero tener demasiada información ni imágenes, quiero vivir la experiencia, como cuando me hablaban de Cappadocia y yo no quise ver ni una imagen hasta que llegué, amé el lugar y su energía, supe que ya había estado ahí; al día siguiente me subí al globo aerostático de madrugada y disfruté a mil el vuelo suave por esas tierras ancestrales y mágicas… Pero claro que no le voy a dar esa respuesta al poli que parece un chico tipo Daddy Yankee y con el mismo acento, mami; pero sin una gota de su carisma… Y me vuelve la misma sensación: qué pena tu trabajo y tu energía, pero este es el juego que cada uno juega y agradezco que en esta vida no me toca ese oficio…  Entonces le nombro cosas que me suenan de la ciudad. Ni sé de lo que le estoy hablando, se las nombro porque sí y estoy tranquila; eso también me da risa porque he estado en situaciones de mucho nervio en Santiago y en varios viajes pero ahora no me mueve su energía, apenas siento un leve nudo en la panza frente a él; veo a un niño, a alguien bondadoso jugando a malo… Finalmente me deja pasar casi como un favor mientras yo sólo lo observo y otro poli me indica por dónde seguir el trámite… Recuerdo que estoy trabajando algunos rayos de colores que tienen que ver con la calma y el flujo, lo agradezco porque claramente están actuando. Luego, no casualmente me encuentro con una chilena y su hermano en la fila siguiente (antes me encontré con el barman de uno de los restaurantes vecinos que siempre visito y que viene también en el vuelo; jaja), amigos de Nati, pasajera de este blog, y ella me cuenta que la primera vez que vino un poli le gritaba y le abrió la maleta y ella casi lloraba porque no le entendía y ella sintió que era ‘puro show’ para intimidarla hasta que la dejaron entrar… Linda bienvenida a USA… Luego llegamos a Newark, uno de los aeropuertos neoyorquinos con gringos muy amables… El día está gris y lluvioso -yo feliz- con bellos colores de otoño en esta enorme ciudad. Me agrada viajar de la primavera sureña al otoño nortino, un placer. Son ocho intensos días junto a ‘mai sister’, que me invita  “su” país, al que ha venido varias veces y que le encanta aunque no le gusta demasiado reconocerlo porque a ojos de muchos no suena muy lindo, jaja. Entre varios amigos “tenemos” países. Marce tiene Egipto; Jaime tiene Italia; Lily y Tati, Francia; Moni, Chile; Pao va con España; Karen tiene Dubai (nada menos), otra Marce y Cocó tienen USA, Javier obvio que Cataluña, Isabel Bolivia y Jorge Colombia… Yo “tengo”  -hasta ahora- Turquía, Guatemala, México y Portugal, en ese orden… ¿Y ud., querido pasajero de este blog, cuál tiene? Diga no más, que el mundo es amplio y además podemos compartir.

En este viaje me siento dentro de una película, no sólo porque recorres varios rincones que ya viste en las pelis (aunque no veo tantas tampoco y no retengo demasiada cultura/info gringa), sino más por estar en estado más bien neutral. Realmente hace un rato me siento así: observando sin tomar demasiado partido, divirtiéndome mientras contemplo una y otra escena, aprendiendo, observando(me)… Una parte mía sigue -como dije en un post anterior– en esta pausa, en crisálida, es raro, y prefiero respetarlo porque es lo que se está dando en mí ahora, lo siento como una etapa y este viaje siento que viene a cerrarla también… Pero más allá de mi estado interior me entrego a la aventura de  esta ciudad incansable que -precisamente- cansa, divierte, enamora, enseña, cautiva, estimula, desafía, sorprende una y otra vez; y también te hace sentir en una peli vertiginosa…

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Desde el High Line Park, NYC. Un parque en altura sobre antiguas líneas de tren.

Fuerza latina

Podría decir que en Nueva York reside el mundo, están todos los colores, aromas, sabores, modas, historias, sonidos, tendencias, decadencias. El concepto cosmopolita se palpa en cada esquina.  Todo convive: el lujo y la pobreza, todas las razas y religiones, lo justo y lo injusto, la locura (mucha) y la intelectualidad, el arte y lo bizarro, lo refinado y lo masivo, la naturaleza y la selva de cemento, el ruido y el silencio, lo moderno y lo clásico… Además, como lo comentamos con otros latinos viajeros, nos topamos con cantidad de latinos residentes, tantos que casi no hace falta el inglés y nos reímos mucho porque ante la menor interacción con una frase en inglés del tipo: how much? I want a coffee; where is the restrooms?; sorry;  thank you; hi; etc… me responden: vale 2 dólares;  lo quieres con azúcar y crema?; el baño está a la derecha; de nada, adiós, hola, sí… jajaja… Y nos sale una risa cómplice entre latinos… Como la señora que nos escucha hablar en el metro sobre el cambio de hora que hicieron la madrugada de Halloween, el horario de invierno y que nos confundió a varios; ella ya me miró al entrar al vagón, pero al rato se para del asiento de enfrente, se me acerca y me dice en acento ultracaribeño: ¿qué hora tú tienes en tu celular? -y yo me sonrío, le digo que las 10:05 y ella me dice: es que yo vengo saliendo de mi trabajo y yo ponché (marcar tarjeta) antes esperando a mi compañera que no llegaba y ahora me van a descontar, yo no sabía qué pasaba con ella pero la máquina esa no cambió la hora -y entonces se une una señora a mi lado para decirme que también se equivocó al poner el reloj del celular y terminamos conversando en español ante la mirada de algunos gringos soñolientos en el carro.  Ya cuando nos bajamos le toco el brazo (entre latinos podemos hacer ese gesto) y le digo: buen día, amiga, que descanses-  se sonríe y nos despedimos.

Lo mismo cuando el penúltimo día compro jugo de naranja de verdad y un antigripal en un almacén frente al hostal. El mexi(cano) de la caja me dice: reina, todo Nueva York se ha resfriado este otoño, mamita. Es que con este tiempo -decimos ambos y completamos la frase: que si la lluvia, que el viento, que el frío, que el calor. Y él agrega: el año pasado nadie se enfermó, en cambio ahora; el tiempo está muy loco, mamita -nos despedimos sonrientes y cuando vuelvo al día siguiente por más jugo le cuento que estoy mejor y volvemos a conversar un poco, mientras un obrero con casco pintado con la bandera estadounidense se sonríe aunque no entiende la conversación porque él sí es gringo…

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Hay muchos latinos en los servicios trabajando duro por su sueño americano -vaya concepto antiguo, en mi opinión. Muchos lo logran -como nos cuenta Álex, el pizzero mexicano de la esquina, que lleva casi 30 años acá- pero a costa de cero descanso y gran nostalgia por la familia; aunque como en NY está el mundo entero, la comida y los productos de cada país están muy presentes y hasta incorporados algunos a la dieta local. Supongo que eso alivia al corazón también.

Locuras y verdades

Metro de NYC

Metro de NYC

Claro que me resfrié no sólo por los cambios de temperatura  climáticos y del metro (los vagones del metro a veces están ultra fríos con el aire acondicionado) y algunos andenes apestan: no sólo con olor a orines, desagüe y otros, además de alojar a varios colegas de Mickey Mouse, un clásico del metro local, ver ratones en los rieles, sino también por la vibración intensa de la ciudad, por demasiado estímulo después de mi gran pausa. Venía de un ritmo muy calmo y subirme de una a la agitada energía neoyorquina a ratos me sobrepasó (mi cuerpo y alma hicieron su mejor esfuerzo pero me mostraron también el ajuste vivido, yo en mi cámara lenta mientras el resto iba en cámara rápida), e igualmente disfruté porque me encanta todo lo nuevo, descubrir lugares y costumbres. Encima siempre encuentro algo por lo cual reírme y acá hay material de sobra, entre los looks más excéntricos (adoré los peinados afro que ostentan el frizz mientras otros se desviven por evitarlo), las frases en el aire, algunos gestos muy fríos y displicentes versus otros muy amables… Vaya que da material este territorio nortino. Si hay algo que me gusta hacer en los viajes y en algún momento en cualquier rincón de Santiago cuando puedo, es sentarme a ver pasar la gente, sin ningún afán más que observar la diversidad humana y reírnos de cómo somos, saber lo que se lleva y lo que no, descubrir la idiosincracia y sentir la energía…

Un sábado en el mercado de pulgas Hell's Kitchen

Un sábado en el mercado de pulgas Hell’s Kitchen

Durante mi paso por NY en Chile siguen destapándose verdades, tal como lo conversamos en radio Cooperativa a principios de este año: todo se sabe y todos quedaríamos expuestos, y ahora el empresariado chileno sigue dándonos material -como si nos faltara- mostrándonos la oscuridad, manipulación y abuso del que somos capaces cuando estamos vibrando en egoísmo y en defensa… Ellos nos reflejan lo peor de nosotros mismos por estos días y lo peor del sistema frío que creamos y habitamos.  Y es bacán, a mí me alegra, pues caen más y más fichas de cierre de una etapa plástica y oscura. Pero estos hechos no son sólo para escandalizarnos o apuntar con el dedo, son para crecer,  para despertar y usar nuestras propias herramientas para movernos. Todos las tenemos y es tiempo de ponerlas en acción: creatividad, ingenio, pragmatismo, intuición, conexiones, estrategia, impulso, liderazgo, etc. Luego de la pasada de Don Satur (limpieza, cierres, sabiduría) por Escorpión (verdades ocultas, platas compartidas, intrigas) veremos sus efectos por largo rato en varios puntos del planeta y en nuestros mundos personales también: estamos reconociendo nuestras verdades, asumiendo quiénes somos en nuestra totalidad para construir con bases más sólidas y auténticas… Por lo mismo, con algunos compartimos estos días nuestros nuevos y  no en distintas áreas, conversamos de lo difícil y aliviador que ha sido al mismo tiempo… Como una amiga que siempre dice que sí a la familia cuando le piden dinero y esta vez decide pasar, entonces se vienen encima las agresiones y manipulaciones… Cada uno mostrando su verdad… Hoy nada se puede ocultar o fingir, lo pagamos muy caro; puede resultar intimidante e igualmente es bello y sano… Y yo también he dicho mis sí y mis no. Entre estos últimos, por estos días -lo dije antes- no me da pa’ contener a nadie, algunos lo entienden, otros no, y es parte del ajuste que todos vivimos con la nueva energía que se instala en nosotros: después de tanto movimiento en Libra de septiembre a noviembre (formas y relaciones) ahora nos movemos aunque suene redundante de otra forma y con otra frecuencia que se dirige hacia lo verdadero. Hacia “este/a soy yo, tengo todo esto dentro de mí, estoy en esto, voy hacia allá (o no sé hacia dónde voy), pero esto soy, con todo los sí, no y más o menos de cada uno… Todos estamos reconstruyéndonos, pasando la agitación de nuestro centrifugado y comenzando lentamente otra etapa algo incierta pero más optimista y fluida. Venimos de tres años de gran tensión y fricción donde crecimos mucho y nos despojamos… Ahora comenzamos a levantarnos, a brotar desde lo que somos verdaderamente.

En este viaje, además de observar y de disfrutar aventuras, rincones, sabores, compras y paseos (aunque no sé definir qué es pasear, jaja) me encuentro con mi amiga y ex vecina Pepa Valenzuela y sus amigos latinos del master en escritura que cursa en la NYU (Universidad de Nueva York). Primero nos encontramos a un café con Pepa a solas a contarnos la vida, en Williamsburg, un barrio que ella reporteó para Chile donde los hipster la llevan aunque ahora comienzan a migrar a otros espacios.  Al día siguiente, ella está ansiosa porque es Halloween y se ha preparado con anticipación

Desfile de Halloween

Desfile de Halloween

para su disfraz de catrina. Luego nos juntamos en el desfile oficial que está lleno de gente y los disfraces más insólitos y producidos en gente de todas las edades. Muy chistoso e intenso todo! Después de la parade vamos a un restobar y conversamos de todo un poco, incluida la idiosincracia chilena y cómo nos marca la montaña, la cordillera -que a ratos me ahoga y siempre me conmueve- en nuestro carácter introvertido, temeroso y laborioso… Con otro chileno -que lleva casi dos años en la ciudad- en la mesa conversamos de las luces y sombras de NY, de la energía que te chupa si no estás bien parado -o si no tienes mundo interior- y de la locura, una de las cosas que más me llama y que más le chocó a Pepa en sus primeros días por estas tierras… Mucho loco dando vueltas. Las grandes ciudades producen más locura y si hay viento, aún más; lo he comprobado. Mucho aire (pensamiento), agitación y masividad producen más rayadura, en mi opinión. Y si a eso le sumas un sistema voraz de consumo, el resultado se incrementa. Mucha gente hablando sola, cantando, pegada en algún desequilibrio; no demasiado homeless -al menos en esta ciudad-, sino gente que va y viene y que vive en su mundo aparte.

Time Square

Time Square

Yo sigo viendo mi tele: observando y sapeando, como escribió Pepa en esta crónica sobre el metro neoyorkino.  Mirando cómo se mezclan la frialdad y la amabilidad de la ciudad en muchos gestos de interacción, palpando la densa energía en Times Square, donde me vienen mareos y vacío en medio de tanto ruido, luces y ansiedad, y necesito urgente comer algo más natural hasta que encuentro una bendita sopa que me recompone; sintiendo la baja energía de China Town donde encuentro un milagroso té de jengibre con limón y me meto a una farmacia china curioseando todo riéndonos con los chinos sin hablar una palabra; y disfrutando el enorme oasis del Central Park que te inyecta de vida, naturaleza y armonía.

Otoño en Central Park

Otoño en Central Park

En medio de todo doy gracias porque muchas sincronías se producen en este viaje. Algunas cosas que quiero comprar van apareciendo nada más pensarlas y se solucionan también ciertos obstáculos, recibimos ayuda en los momentos más inesperados, me encuentro con sonrisas cada tanto en una ciudad que no te sonríe fácilmente pero que es muy abierta y cordial al mismo tiempo…

Una mañana en Central Park

Una mañana en Central Park

De regreso después de esta aventura gringa, luego de apenas ordenar un poco, de tomar mate con hojas de menta para refrescar lo que queda de resfrío y de dormir doce horas seguidas, me recibe un fuerte temblor por la noche (en otras partes sería terremoto, pero en Chile es un temblor más) y aunque apenas me despierta, al día siguiente digo: Mmm, gracias por la  bienvenida y por recordarme que ya, que tenemos que movernos... Además del amor con que nos reciben al regreso la familia y amigos preguntando detalles, regalándome pan casero, frutas y verduras, me quedo mirando el atardecer en Santiago que pasa por todos los colores cálidos, atesorando los momentos vividos en el norte que empodera y tomando la energía de este sur que sana. Las mariposas vuelven a revolotear en el balcón, las saludo y recuerdo las que vi en el aeropuerto santiaguino al llegar a media mañana con mucho sol… Todo tiene su espacio, la aventura, la pausa y ahora el trabajo de este cierre de año que se asoma divertido y desafiante, con la Luna nueva en Escorpión que nos trae más oportunidades de encontrar respuestas, tener importantes conversaciones y decidir asuntos o cosas que tenemos que soltar. Este noviembre despeja el camino para iniciar y cerrar según sea el caso… Con la luz del atardecer me quedo mirando uno de los recuerdos que traje para regalar y que tiene todo que ver con estos tiempos… Seguimos encontrándonos y aventurándonos!

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Sagrado silencio

Lo estaba sintiendo y venían sucediendo algunas señales (entre otras, derramé mi agua con jengibre de cada mañana sobre el teclado de uno de los compus en casa y luego al de la consulta le falló el cable de corriente), pero no sabía qué forma tomaría y qué acción concreta sellaría el camino que hace semanas -o meses- comenzara para varios y para mí también…

Parque Nacional Alerce Andino, Llanquihue, Chile

Cada tanto atesoro lugares, sensaciones, aromas, colores, gestos… Y, al igual que muchos, hay espacios que tengo plasmados en el corazón… Después de un buen rato de atravesar y subir un gran y bello bosque/parque húmedo típico del  sur chileno, con ríos, cascadas, saltos de agua, alerces milenarios; de deleitarnos con todo lo que la tierra regala en este rincón del mundo y de tener que ir concentrados a ratos en mirar el suelo para no tropezar ni resbalar (lo cual no quita detenernos a admirar y disfrutar todo), subo la cabeza y veo nuestro último destino en el Parque Nacional Alerce Andino, en la carretera austral chilena: la laguna Chaiquenes.  Lo único que me sale es un: Guauuu!… Me quedo muda y emocionada frente a tamaña belleza, inmensidad y energía… Se me llenan los ojos de lágrimas al quedarme contemplándola y sintiéndola… Con los ojos abiertos y cerrados el silencio te sobrecoge…

… El cielo está nublado y aparece esta laguna poderosa, mezcla de espejo, poder, hogar, fuente, apertura, cierre, sanación, amor… Hay impresionante vibración de amor, de silencio y de Vida pulsando con toda su fuerza y pureza…

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

Nos quedamos callados un rato con Cristian, nuestro guía/amigo, y Moni, amiga viajera… Y nada más llegar comienza a llover suave, como si nos dieran la bienvenida y tuviéramos precisamente lo que queríamos antes de este viaje: invierno, sur, verde, lluvia, frío, cobijo, aire puro, pausa, aventura…

Se puede palpar la energía -que es demasiada- y entre que te magnetiza, te conmueve y hasta te intimida un poco… Saludo a los guías, a todos los protectores de ese lugar, a los elementales, a todos los seres vivientes, al agua y al silencio… Siento que puedo entrar en las primeras capas de ese espacio y que en cualquier momento algún árbol, junco, el agua, la tierra, una piedra o ave se levantará a saludar o a decirnos algo; no necesariamente algo solemne, puede ser hasta un chiste, es que acá la energía de la tierra está tan viva y pura que el corazón se abre de par en par y no puedes dejar de sentir que todo habla y está presente y de reconocerte como parte de este Todo vibrante que somos….

Chaiquenes

Por mucho rato, días y hasta ahora, el momento mágico que vivimos y la vibración de esta laguna siguen pulsando en mi con mucha plenitud… Y al regresar a Santiago mi decisión de pausa se vuelve más intensa y se transforma en necesidad de silencio, de seguir conectada a lo vivido ahí… No sólo de hacer menos, sino de bajar la cortina y “enmudecer”… Recuerdo mensajes de los guías en canalizaciones que desde marzo me hablaron de esto y ahora los comprendo mejor: es necesario que me detenga aún más, no me da para entregar más energía estos días, ni para escuchar, ni acompañar, ni guiar… Por lo mismo, no haré Ritual de Primavera, simplemente no me da ni siento el impulso y las señales apuntaron a suspender, encima los rituales no se pueden forzar… Tampoco voy a la radio, aunque en Chile la energía colectiva-mediática está demasiado mental, bastante pesada y pegada, me gustaría hablar de otros aspectos que  podemos mirar y conectar para soltar la negatividad, pero tampoco tengo ganas de mover esto, siento que no es el momento…

Como muchos estoy en una transición y en pausa… No es cómodo pero tampoco terrible… Igual me gusta esta nueva etapa y vuelta de la espiral… A ratos han brotado penas, rabias y angustias, lo cual me alegra y me sirve; y en otros mucha alegría, satisfacción y más claridad… También me vienen muchas confirmaciones… Igual es raro rechazar variadas invitaciones hechas con amor a las cuales he dicho no por ahora, pero ya iré, tranqui que ya vuelvo y estoy bien; sólo necesito parar y silencio… Sólo he ido a un par de cosas que ya tenía pactadas y he estado observando más que haciendo y ha sido bello, he recibido mucho amor… Por otro lado,  aunque hace rato que no miro noticias de TV ni de internet, estos días ni la radio me ha seducido, siento energía muy opaca en los medios; sólo veo un par de series turcas y españolas por la tarde…

Me siento en crisálida… Suspendida, cobijada, detenida, curiosa, en cierre e inicio, dolorida, energizada, neutral,  en quieta incertidumbre… En transformación…  Gozando a concho los últimos días del invierno… Decidí concentrar la energía en mí con consciencia, no distraerme en los demás, no adquirir más información de medios ni de redes ni de gente y dejar de dar por unos días… Recuerdo cuando en marzo y en mayo en el norte los guías mencionaron que ya no necesitaba más información y así lo he sentido desde fines de 2014 y todo este año, al tiempo que siento que no hay nada nuevo tampoco, lo cual es bacano porque revela que estamos todos más grandes y es momento de aplicar lo aprendido…

Entonces, pese a los correos, llamadas e insistencias, suspendo las lecturas de cartas astrales y sólo hago un par que tengo ganas de hacer pero que no son ‘urgentes’… Me río mucho con esto porque la Vida me acompaña y me confirma.  El primer día que “salí al mundo” en medio de mi “auto-retiro” a hacer una de las lecturas me divierto montón porque en menos de diez minutos me encuentro con dos amigos en la calle y al entrar a la  tienda por el cable del compu que no funciona (como si éste me dijera “¿estás segura de suspender tu pausa por estas dos lecturas?”), la dueña me dice: pero si tú eres la amiga de Gonzalo, te hago rebaja. -Jajajaja… Y yo además de agradecerle muero de risa porque es como un schock de saludos y encuentros en vista que me había escondido un rato y ya me dan ganas de volver a mi guarida, que disfruto aún más al terminar mi media jornada social-laboral…

Pero en el sur hubo más regalos… La liviandad… Lo dije en el audio anterior… Ahora nos toca aprender desde la luz, desde la alegría, aunque no sepamos bien cómo… Y en un momento clave cuando, en el mismo bosque mientras caminaba disfrutando todo, al entrar a una zona más espesa hice una pregunta a los guías pidiendo una señal, en menos de un par de minutos apareció en mi oído un zumbido y un aleteo que movió mi cabello… Era un colibrí que de mi oído y hombro siguió vuelo al resto del grupo y todos nos sorprendimos y disfrutamos con alegría ese momento… Luego le conté  a Moni en qué momento ese colibrí apareció y juntas recordamos el deleite que nos habíamos dado la tarde anterior con el vuelo liviano y dulce de los colibríes en un jardín en Frutillar, donde nos quedamos hipnotizadas, en una verdadera meditación en la que estuvimos una media hora disfrutando con esta escena mágica que fue otro de los regalos y símbolos de este viaje de sanación, reconexión, pausa y vida en el sur chileno… Con el sonido de su vuelo y su canto, con toda su belleza, les comparto esto que grabé… Y sigo los últimos días de mi pausa silenciosa invernal… Ya regreso!

Feliz Solsticio de Invierno, tiempo de Quietud

Aviso RitualQuizá este cartel en la puerta del teatro Oriente denota mucho de lo que hacemos y vivimos en cada ritual de cambio de estación, refleja mucho del espíritu de estos encuentros… Lo hace Mónica, amiga y miembro del equipo, que se de dedica a la ingeniería y al arte casi por igual aunque esto último es lo que la apasiona; nuestro aviso hecho mano (pura inspiración de ella) tiene un toque naíf, ninguna pretensión, simbolismo y mucho amor… Inspirados por nuestra abeja (símbolo de poder en esta era) abrigada y con las ganas de que llueva, abrimos la puerta a este encuentro / meditación / ritual en el que durante casi tres horas viajamos por lo vivido en el otoño para agradecerlo y soltarlo igual que las hojas que caen de los árboles y le damos la bienvenida -y el espacio- para que llegue en gloria y majestad el señor Invierno, al cual muchos le temen o le arrugan la nariz mientras que otros lo queremos y hasta nos gustaría que se quedara unas semanas más visitándonos…

terminando el altar

Terminando el altar de Invierno

Y aquí está, el señor Invierno, con todo su poder a nuestra disposición, con un domingo nublado de esos especiales para quedarse en cama o no salir de casa… Qué generoso es él que nos permite detenernos sin culpa. Todo está dado para no moverse aunque nuestro ego a ratos se resista o no lo comprenda…

ritual teatro orienteLa noche de este ritual estuvo cálida (pese al frío que vivimos en la primera parte; disculpas por eso) de corazón, con una conexión potente, muy acompañada de nuestros guías, maestros y ancestros que meditan y bailan con nosotros, llena de vida con los más pequeños y con toda la sabiduría de los más grandes… Igual que muchos, tengo muchas emociones en el corazón, el cuerpo cansado pero feliz y gran alegría por lo vivido en cada detalle mágico de este ritual invernal antes, durante y después… Desde esta tarde nublada en Santiago, pasadas unas horas desde el solsticio, les comparto a continuación este audio y más abajo un poco de música para inspirarnos otra vez y que hagamos llover en esta tierra del sur del mundo que tanto lo necesita… Con todo el calor de hogar, la alegría, limpieza y conexión de corazón que vivimos en nuestro ritual, les doy las GRACIAS a todos, al bello equipo, a Juventud Providencia que ofrece el espacio, a todos quienes vinieron, a quienes se conectaron a la distancia y a todos los pasajeros de este blog. Feliz Invierno! Feliz reconexión con nuestro poder quieto de corazón! Que llegue la lluvia sagrada y que le sonriamos a cada experiencia que nos traiga este tiempo frío! Un gran abrazo invernal que abrigue nuestros corazones!

Parte del Equipo del Ritual. Gracias! <3

Parte del Equipo del Ritual. Gracias! ❤

Acá el audio (déle click al ícono naranjo), son 17 minutos: 

Y antes de la música, les cuento que toda la energía vivida en esta celebración de solsticio viajará hasta Curicó el viernes 3 de julio, en que haremos Ritual de Luna llena, por si quieren ir o difundir por el bello sur 😉 (ya subiré más info) …. Y que llueva agua, café, amor, baile, conexión y más! Gracias otra vez! ❤

¿Celebrar el invierno? Sí, con Ritual-Meditación, el 20 de junio

En invierno debiera haber un feriado en mitad de semana unas dos veces al mes, ¿sí o no? Y que esos días estuviese muy nublado o con lluvia! … Soñar no cuesta nada, dice el guapo Kevin Johansen; sería bacano y de paso todos practicaríamos la pausa, el no hacer, el calor de hogar, el compartir, el silencio… Todo eso nos propone el invierno y por lo mismo muchos lo amamos aunque no pocos lo rechazan y hasta le temen… Sí, a veces puede ser amenazante detenerte, tener menos estímulos afuera y conectar más con el corazón, con nuestro Yo Soy, porque él no se anda con mentiras ni con vueltas… La quietud invernal nos propone esta cita con nosotros mismos que es apasionante y verdadera… Y cuando has evitado mucho ese encuentro, puede aparecer mucho material algo incómodo pero sanador…

inviernoliniers2En parte por esto nos juntaremos el sábado 20 de junio a detenernos/ celebrar/ meditar (todos los datos al final)… Porque el solsticio, que acá nos trae la noche más larga del año es un gran momento para honrar los momentos de detención en nuestra vida y es una fecha sagrada para ir a nuestra noche interior, al bendito vacío donde todo es posible… El invierno nos trae esa pausa interior y exterior que nos permite limpiar, drenar, despejar nuestro espacio intro y nutrirlo para revisar qué sembraremos a fines de esta estación quieta, como me cuenta Karina, amiga periodista nacida y criada en el campo del Chile central. -En agosto comienza la remoción de la tierra y en septiembre se comienza a sembrar (…) El invierno es época de quietud, de encerrarse más temprano, se revisan los resultados de la cosecha- me explica con orgullo de su tierra y su infancia… Qué bello -digo. Acompañar a la naturaleza y sus ciclos y cómo desde distintos ámbitos, como la agricultura en este caso, podemos sintonizar con los tiempos de la Vida y su magia…

Recuerdo todo esto cuando mi amiga de la panadería me ofrece un chocolate caliente mientras afuera hay unos 7ºC a media mañana y mi mano está congelada para pagar el sandwich que ella calienta en la plancha. Está “chocha” con la máquina de café nueva que trae más variedades y entre esas chocolate espeso. “Dale, me convenciste” -le digo y luego al tomarlo mientras camino hacia la consulta, me viene felicidad instantánea porque siento ese calor de hogar en el cuerpo y corazón; al rato nos saludamos con un amigo en la calle y me dice: tú estás feliz -porque seguro se me nota en la cara que ese chocolate es lo mejor de esa mañana. -Siii, es que con este chocolate; cómprate uno ahí a la vuelta y serás muy feliz y si me compras otro, ahí ya serás bendecido hasta la otra vida! -le digo bromeando y sigo camino para instalarme en la consulta con el calefactor ya encendido y el sol que se asoma un poco por la ventana. Gracias -digo mientras me acomodo, abro el computador y me aquieto con mi segundo desayuno del día…

Estos meses de junio a septiembre pueden reconfortar nuestro corazón, como la sopa caliente o el guiso casero en días fríos, como cuando entras a una casa y sientes el calor y ya puedes sacarte el abrigo y tu cuerpo se recupera de la helada… Y también estos meses pueden darnos gran material para redireccionar nuestros pasos, sentir dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Nos detendremos en esto y más el sábado 20 en nuestro ritual porque son meses muy propicios para retomar nuestro poder interior. Más ahora que Saturno regresa a las aguas de Escorpión precisamente hasta septiembre y nos invita a revisar temas pendientes del último trimestre de 2014 porque seguro se moverán y tendremos que tomar decisiones…

ritualflyer¿Y en qué consiste el Ritual del sábado? En un encuentro para todos, no hay requisitos de ningún tipo, sólo querer compartir un espacio de conexión con nosotros mismos donde podemos, con música y silencio, ir a lo profundo del corazón, limpiar dolores y angustias vividos en otoños, agradecerlo todo, lo que nos gustó y lo que no, y potenciar el invierno desde una energía y gesto más consciente que abra esta estación con alegría, aceptación y sin expectativas, ni buenas ni malas, simplemente entregados a lo que la Vida nos quiera regalar.

Junto al equipo del ritual, que con entusiasmo y dedicación se encarga de todos los detalles, acá les dejamos todos los datos y los invitamos a que este sábado 20 compartamos en el Teatro Oriente el encuentro interior que nos regala el invierno. ¡Feliz Solsticio! ¡Los esperamos!

  • Sábado 20 de junio a las 17 hrs. (Por fa, llegar 15 min antes para comenzar puntuales)
  • Es en el Teatro ORIENTE, en Av. PEDRO de VALDIVIA # 099, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. 
  • La adhesión es voluntaria, y es de sólo $1.000, + frutos secos para compartir en la pausa. Puede traer su botella de agua individual o termo si quiere. 
  • Pueden asistir desde los más pequeños hasta los más grandes, hay espacio y asientos cómodos y mucho calor de hogar para detenernos, meditar y celebrar. 
  • Muchas gracias por compartir, difundir, invitar, asistir y confiar. ¡Los esperamos con el suficiente optimismo para comprender que este tiempo desafiante es preciso y bello! Nos vemos el 20! 

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En la centrífuga pero con optimismo! (Ritual 20 junio, todos invitados!)

centrifuga tierra¿Usted creyó que este 2015 sería más suave?, ¿se le ha seguido moviendo el piso en los últimos meses?, ¿ha vivido cambios drásticos/ reencuentros/ cierres/ limpiezas en este semestre?, ¿se siente más cansado que en otros junios que usted recuerde?, ¿cree que su país es precario y/o injusto?, ¿sueña con renunciar a su trabajo y dedicarse a otra cosa pero aún no sabe a qué o sí sabe pero encuentra que es muy difícil?, ¿se dio cuenta de la gran incertidumbre que atravesamos?, ¿tuvo que hacer cambios internos o externos que evitó los últimos tres años y ahora no le quedó otra que enfrentar?, ¿pese al caos reinante siente más certeza interior?, si es chileno ¿está odiando este nuevo horario anti-descanso, anti-optimismo y anti-natural que nos tiene a todos más acelerados que antes y que hace que todo se nos venga encima como si no bastara ya con la vida de cada uno, ah?

Si usted, ilustre pasajero de este blog y/o lector en tránsito, contestó al menos tres respuestas con una afirmación, lo felicito y le cuento que es probable que haya sintonizado -lo sepa o no- con los bosforograndes regalos de este 2015, que trae -entre otras cosas- más solidez interior, más herramientas para vivir en medio de la incertidumbre, mayor consciencia de quiénes somos y para qué hemos venido a este particular y bello planeta, y la práctica ya aprendida del… ¡Desapego! Estamos en pleno puente 2015, ¡Bienvenidos!

Para celebrarlo no sólo algunos haremos un Ritual-Meditación en este solsticio de junio, el sábado 20, con el cual honraremos lo vivido y abriremos el poderoso invierno 2015 (todos los datos al final de esta nota y también acá Están todos invitados), sino que además es un gran momento este junio confuso y estimulante para detenernos a agradecer y reconectar con lo que podríamos llamar el optimismo inteligente -como me aportó Patricia, amiga y pasajera de este blog-, que no es lo mismo que eso de “piensa positivo”, que puro sirve de slogan vacío muchas veces pues no logra entrar en una visión y postura de vida que realmente comprende positivamente todo, una fuerza interna que sabe que todo está bien por incómodo que sea, incluso el dolor y las frustraciones, una energía que reconoce que no todo es literal -aunque a veces la literalidad es mágica y hasta chistosa- y que podemos intentar ver más allá… Es momento -ahora- de estrenar una mirada mucho más completa y profunda de todo lo que nos sucede… ¿estamos listos? Poco a poco cada día más y cada vez muchos más… Pero no es algo popular ni tan bien visto… Para entrar en esta mirada-vibración de vida es preciso trabajarse el ego y conocerlo profundamente, de modo de escucharlo, aceptarlo, y darle el espacio y rol que necesita: nuestro gran aliado para crecer y despertar; también activar nuestros dones del corazón, mostrarnos siempre curiosos frente a la vida sin dar nada por sentado y asumir que este tiempo bello es desafiante e incierto, es así, mejor no resistirse… Mucho de esto lo compartiremos en el Ritual de Invierno que se asoma…

espiralcentrifuga2…En medio de mi viaje por el norte me llegaron mensajes y conversaciones de varios que están en sus propios viajes personales con mucha limpieza, señales y gran crecimiento. Es que el movimiento de centrífuga que comenzamos el año anterior no ha parado y quienes no hicieron su proceso de lavado, su limpieza entre 2012 y 2014 ahora están en un crecimiento obligado que a ratos aturde y sofoca. Quienes comprendieron que este tiempo es incierto, creativo, desapegado y luminoso, lo llevamos algo mejor, pero eso no quiere decir que no vivamos pruebas y que no volvamos a asustarnos, aunque la certeza en el camino interior es cada vez más fuerte y llena de señales.

Varios pasajeros de este blog me escriben diciendo que la centrífuga los tiene mareados… Así es… Estamos haciendo giros muy potentes y tienen que ver con nuestras verdades interiores. Y aunque a ratos sintamos que todo se desmorona o que no sabemos qué hacer, como lo he dicho otras veces, lo mejor ante esto es detenerse y entrar al corazón. Es como entrar al ojo del huracán, al ojo de la centrífuga donde puedo ver los movimientos y la agitación pero no me fundo ni me pierdo en ellos... Entrar al corazón es permitir que todo se ordene aunque no sea cómodo

En tiempos de centrifugado la Vida nos lleva a hacer movimientos coherentes, secos, prácticos…  Además, es momento de escucharnos profundamente y hacernos caso, tarea diaria no fácil pero apasionante, lo cual nos lleva también a fortalecer la solidez interior mientras que afuera todo parece precario… E incierto, ¿verdad? Y debido a estos movimientos tanto visibles como invisibles podemos somatizar. La energía de cada uno de nosotros se está ajustando y cuando decides renovarte y crecer es necesario que todo se armonice; el cuerpo hace su trabajo y podemos caer con gripes, alergias, dolores musculares, inflamaciones, depuraciones… Una vez que el cuerpo recibe y ajusta estamos más listos para hacer lo que hemos venido a hacer (nuestros distintos propósitos del alma y misiones) y ser quienes somos: un mandala lleno de vida y multicolor vibrante…

flower of life rainbowCon nuestros mandalas interiores entonces, para despejar y limpiar incertidumbres, penas, rabias y angustias varias; con todo lo que hemos logrado; con nuestros pendientes bajo el brazo; desde la alegría, la curiosidad y nuestra conexión, despedimos con amor al otoño y celebramos la llegada del señor Invierno, energía profunda que nos propone detenernos, abrigar el cuerpo y el corazón para conectar con lo que de verdad somos y retomar el gran poder interior que tenemos... Nos encontramos  el…

  • Sábado 20 de junio a las 17 hrs. 
  • Es en el Teatro ORIENTE, en Av. PEDRO de VALDIVIA 099, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. 
  • La adhesión es voluntaria, y es de sólo $1.000, + frutos secos para compartir en la pausa. Puede llevar su botella de agua individual o termo si quiere. 
  • Pueden asistir desde los más pequeños hasta los más grandes, hay espacio y asientos cómodos y mucho calor de hogar para detenernos, meditar y celebrar. 
  • Muchas gracias por compartir, difundir, invitar, asistir y confiar. ¡Los esperamos con el suficiente optimismo para comprender que este tiempo desafiante es preciso y bello! Nos vemos el 20! 

Para cerrar el otoño con amor y abrir el invierno con alegría, Ritual 20 junio

abeja norteLas señales siguen… Justo termino de grabar el audio que va al final donde hablo del Ritual de Invierno (más abajo los datos para asistir) y donde toco el tema del poder, y se para esta chica frente a mí un rato, la saludo y luego la linda se posa en mi mandarina… Las abejas son un gran símbolo de poder de este tiempo y ellas por más que las maree el wi-fi y otras cosas siguen usando su fuerza e inteligencia potente… Estoy en el norte de Chile, con la espalda al sol tomando mi desayundo antes de salir a pasear un poco por San Pedro de Atacama en mi último día por acá….

Confieso que los desiertos no me llaman especialmente. Que mil veces prefiero lagos, bosques, montañas verdes, ríos; es decir, amo ciertos lugares del sur chileno y argentino, por ejemplo; zonas donde hay mucha sanación, tanta que muchos gringos (dícese para mí de cualquier extranjero europeo no latino o norteamericano) se conmueven y dejan caer lágrimas frente a tanta vibración de amor puro, a varios hasta les viene angustia, que es parte inicial del sanar… Confieso que los desiertos no me encantan aunque no me son ajenos (siento -como muchos- que he tenido unas tantas vidas anteriores en éstos), pero en esta encarnación me han ido conquistando de a poco con ciertos viajes a distintas zonas. Y confieso que sé -y compruebo- que el desierto chileno/boliviano/argentino tiene gran vibración de poder, por eso suele ser también aparentemente más tosco y algo hosco en su carácter… Y acá estoy, en el norte chileno, en un viaje de… Poder, de conexión, que hicimos en grupo.

DSCN0441Luego de cuatro intensos y apasionantes días compartiendo con nuestra tribu, con quienes viajamos desde Santiago de Chile y México a hacer una potente conexión canalizada en un volcán del norte chileno (quien organiza, la guía-terapeuta chilena Claudia Orellana, recibe información evolutiva y ha venido ya varias veces a este especial lugar), me quedo un día más (el resto del grupo acaba de regresar) para aterrizar y atesorar lo vivido, junto con descansar un poco antes de volver a mis rutinas santiaguinas, donde me esperan la sección de astrología en radio Cooperativa de este jueves, más lecturas de carta astral, más la organización del Ritual de Invierno 2015 (que será el sábado 20 de junio a las 17 hrs., en el Teatro Oriente, Providencia. Más datos al final), encuentros y celebraciones varias…

Digo tribu porque así nos llamaron los guías y guardianes de este lugar sagrado en el norte chileno, donde la vibración es alta y hasta desafiante, pero llena de amor, que abre el corazón, la consciencia y también el horizonte regalándonos respuestas, señales, comprensiones, tareas… Hace un buen tiempo que sigo una línea de trabajo interior y práctica de vida -no muy popular y a ratos incomprendida- que tiene que ver con hacernos cargo de todo lo que somos y de aquello que nos sucede (por lo tanto, no echar la culpa a nadie y soltar el juicio que divide en bueno/malo) como algo sincrónico y perfecto aunque no nos guste, y durante los últimos tres años lo he profundizado aún más con conexión grupal en individual en talleres con canalizaciones de nuestros guías… Ahora, es trabajo grupal pero libre; digo, no son los tiempos de fanatizarse con nada ni de seguir a nadie, lo he dicho, ¿no? Aquí somos todos iguales, no hay ni medio maestro, ni gurúes ni nada; cada uno de nosotros es su propio maestro y estamos asistidos por guías -seres de luz- que acompañan incodicionalmente nuestro caminar en esta vida desde antes de encarnar y también por maestros espirituales -maestros intangibles que en algún momento pasaron por la experiencia humana- además de todo el poder-amor de nuestros ancestros, junto con la energía vital de la naturaleza y el Universo entero… Es que este viaje llamado Vida es muuuy acompañado, siempre hay una mano amiga o energética que se tiende para guiarnos, ayudarnos, mostrarnos, advertirnos, desafiarnos, enseñarnos… Siempre hay “asistencia celestial o energética”, pero no siempre la entendemos y muchas veces puede venir con un disfraz algo sarcástico y hasta doloroso… Si habláramos más este lenguaje de la Vida sabia, por ejemplo no nos engancharíamos tanto en ciertos conflictos o decepciones con otros, puesto que éstos vienen a ser tremendo regalo y señal de cierre, pero nuestro ego lo toma todo personal y cree que el otro “nos hace algo”… Nop… Por lo general, es preciso cambiar de ciclo, hacer un giro en nuestros ambientes, elevar la vibración, cerrar o ver algo que no habíamos visto y entonces emerge esa fricción con la otra persona -o una situación- y la relación cambia por fin…

Norte de Chile, saliendo de los Geisers del Tatio

Norte de Chile, saliendo de los Geisers del Tatio

Es por esos giros de la Vida que nos llevan hacia otro capítulo que estoy acá en el norte chileno y por esto mismo es que cuatro veces al año realizamos los Rituales-Meditación de cambio de estación y este sábado 20 de junio a las 17 hrs., celebraremos el de Invierno, tiempo de reconexión con nuestro corazón. Están todos invitados a detenerse, recapitular, celebrar e intencionar en esta meditación-ritual guiada, que dura dos horas y media (con 15 minutos de pausa) donde hay música, reflexión y la gran posibilidad de soltar lo vivido con amor y agradecimiento para que la nueva etapa, el invierno, la comencemos despejados, con más claridad, desde nuestro corazón tomando todo nuestro poder transformador en este tiempo bello y desafiante. Es en el Teatro Oriente, a Pedro de Valdivia 099, Providencia. La adhesión es voluntaria, y es de sólo $1000, + frutos secos para compartir. Desde este norte bello y amplio, los saludo e invito para que nos encontremos con todo lo que somos a despedir con alegría y consciencia el otoño y abrir con una sonrisa el poderoso invierno. Les dejo este audio a continuación (no está muy buena la calidad, pero la intención sí) y  ya nos encontramos! ❤

Parar, escuchar, crear

Porque todo sirve y de todo podemos aprender e incorporar algo nuevo, debido al cansancio pero con las ganas de publicar vivencias y energías de estos días, decidí grabar en vez de escribir… Acá les dejo este audio -que salió como salió- donde sigo el hilo del post anterior sobre estas semanas que nos proponen detenernos con consciencia…. Gracias por escuchar! 😉 Y nos encontramos este jueves a las 10:30 am en radio Cooperativa, conversando de astrología, señales y más! Buen cierre de mayo!